Iñaki Urdangarin ha recibido el 2020 como el 2019, solo y comiéndose las uvas en su celda de la cárcel de Brieva (Ávila), donde ingresó en junio del 2018 para cumplir su condena de 5 años y 10 meses por el Caso Nóos. Tras disfrutar de su primer permiso, que le permitió disfrutar de la Nochebuena y la Navidad con su mujer y sus hijos, el marido de la infanta Cristina ha regresado al aislamiento.

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La Nochevieja en la cárcel y sin los suyos es dura pero Iñaki Urdangarin, al menos, pudo cenar platos más elaborados y hasta tomarse una copita de sidra. Así lo han contado en 'Ya es mediodía', donde han desvelado el menú de Fin de Año que pudo comer el cuñado del rey Felipe. Una cena que empezó con unos entrantes de fiambre y algo de marisco, en concreto langostinos, al que siguió un plato principal de cordero asado y turrón como postre. Luego, como el resto de presos, tuvo la opción de comerse las doce uvas de la suerte y en su propia celda, ya que Urdangarin tiene televisión en su celda.

Iñaki Urdangarin y Cristina

Los menús especiales continuaron ayer día 1 de enero, Año Nuevo, donde de desayuno hubo chocolate con churros y solomillo para comer. Una Nochevieja agridulce para el ex duque de Palma, que si bien ha vuelto a estrenar año solo y alejado de los suyos tiene las esperanzas puestas en un 2020 en el que pudiera serle concedido el tercer grado.

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Tal y como ha asegurado Pilar Eyre en su blog de Lecturas, la infanta Cristina afronta el inicio del nuevo año con la esperanza de que en enero se revise el caso de su marido y que se le permitiera pasar de lunes a jueves todo el día fuera de la cárcel, la cual tan solo pisaría para dormir entre semana.