La salud de Harald de Noruega lleva preocupando al país desde comienzos del pasado mes de diciembre. Era entonces cuando el heredero Haakon anunciaba que el soberano abandonaría sus funciones públicas durante un tiempo debido a un virus. "Mi padre ha contraído una pequeña infección vírica y estará ausente durante unos días, pero esperamos que esté recuperado para Navidad", explicaba el príncipe ante los medios del país a las puertas del hospital Drammen.

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Un mes más tarde, tras su discurso de Año Nuevo y asistir al funeral por Ari Behn, el rey Harald volvía a ser ingresado. La causa fueron unos mareos que, al contrario de como se pensó en un primer momento, mantuvieron al monarca en el hospital más tiempo del que se esperaba. Cinco días más tarde, al recibir el alta, la Corona noruega volvía a emitir un comunicado evitando cualquier preocupación sobre la salud del esposo de Sonia de Noruega, pero informaba de que permanecería de baja unos días más, ya en su residencia habitual.

Harald de Noruega
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Pero parece que esta mala racha está llegando a su fin. Tal y como ha anunciado la Casa Real noruega, los monarcas viajarán el próximo mes de marzo a Jordania en la que será su primera visita de Estado del año. El viaje tendrá comienzo en la capital del país, Amán, y responde a la invitación de los reyes Abdalá y Rania de Jordania. También será la primera gira oficial de Harald y Sonia de Noruega a Oriente Medio. La última vez que ambos matrimonios reales coincidieron de manera institucional fue hace 20 años cuando los reyes jordanos visitaron Noruega en viaje de Estado.

Durante su estancia, los soberanos visitarán diferentes instituciones además de una escuela para niñas en la ciudad de Salt. Recorrerán la ciudad de Petra y aprovecharán para brindar "una oportunidad para explorar nuevas perspectivas de cooperación comercial entre Jordania y Noruega".

Haakon de Noruega
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Además del viaje previsto, Harald asistía esta misma semana al almuerzo para los miembros de la Corte Suprema en el Palacio Real, donde estuvo acompañado por su hijo, el príncipe Haakon, que ha ejercido de regente mientras su padre se recuperaba de sus problemas de salud.

El heredero al trono noruego ha asistido en los últimos días a varios actos en los que estaba previsto que estuviera su padre, entre los que destaca el 75º aniversario de la liberación de Auschwitz, donde coincidió con los reyes Felipe y Letizia, Guillermo y Máxima de Holanda y Felipe y Matilde de Bélgica, entre otros asistentes pertenecientes a la realeza europea.