Hace unos meses la Justicia belga declaraba a Delphine Boël, de 52 años de edad, hija de Alberto II, quien fue rey de Bélgica. Lo hacía tras varios años de enfrentamiento ante tribunales, donde finalmente se reconocía a la artista como hermana del actual rey Felipe y de los príncipes Laurent y Astrid.

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Pero el caso no acababa ahí. Este jueves ha tenido lugar en el Tribunal de Apelación de Bruselas una vista para conocer qué quiere Delphine ahora que se ha aclarado el tema. Peticiones que se han conocido unas horas más tarde a través de su abogado. Apellido, herencia, status... cuestiones que hace unas semanas la mujer rechazaba, parece que ahora sí que son importantes para ella.

Delphine Böel
Gtres

La artista ha pedido tener "exactamente los mismos privilegios que sus dos hermanos y su hermana", es decir un título real y llevar el apellido de la familia. Además, ha solicitado obtener una paga del Estado como la que reciben Felipe, Laurent y Astrid, así como una vivienda proporcionada por el gobierno al igual que ellos tienen.

Unas peticiones que han revolucionado a la Corona. Primero porque no habían sido solicitadas anteriormente. Segundo, porque desde 2015, solo los hijos de reyes reinantes y sus nietos pueden llevar el título de príncipe o princesa, una decisión que, según la Casa Real, se tomó porque la familia empezaba a ampliarse y había que tomar medidas para que no acabaran siendo todos príncipes.

A no ser que el juez dicte sentencia con carácter retroactivo, esta última solicitud no podría llevarse a cabo. La artista nació cuando la ley no estaba aún cambiada, e incluso presentó su demanda cuando todavía no se había tocado, en 2013, por lo que tendremos que esperar a la sentencia del juez para saber si hay una nueva princesa en Bélgica.