Fue a principios de año cuando Copycat, un youtuber enfocado a destapar los plagios en el mundo del humor, señaló al cómico marroquí Gad Elmaleh por haber copiado los chistes de algunos colegas estadounidenses. El también actor no dudó en negar la acusación a través de un vídeo, una negación que no ha durado mucho tiempo.

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Meses más tarde, el ex de Carlota Casiraghi ha confesado que sí que copió algunos recursos. "Mi generación creció influenciada por los humoristas estadounidenses. Ellos me inspiraron y, sí, tomé algunas cosas y las puse en mi salsa, pero estamos hablando de un minuto y medio en veinte o treinta horas de espectáculos", declaraba en una entrevista realizada por el diario Le Parisien.

A pesar de ello, y de asegurar que no pretende volver a hacerlo, el humorista no se siente del todo arrepentido con el plagio. "No lo volveré a hacer, pero no me arrepiento porque nunca he tenido un enfoque malicioso. Ellen DeGeneres, una estrella del humor en Estados Unidos, y a quien admiro y respeto mucho, tiene en su último espectáculo dos minutos en un restaurante que se parecen a uno de mis números. Bueno, pues creo que ella no se inspiró en mí, sino que se le ocurrió la misma idea. Hay cosas que están en el aire", aseguraba.

Gad Elmaleh, que mantuvo una relación con la hija de Carolina de Mónaco entre 2011 y 2015, fruto de la cual tuvieron a Raphael, su hijo en común, también se ha sincerado sobre las primeras veces que acudió al palacio de Mónaco. "La primera vez que vas al palacio, llamas a tus amigos y, cuando llevas a tu madre, tienes miedo de que cometa un error, pero después te acostumbras. Se convierte en tu vida diaria y ves que estás tratando con personas que te respetan, que te aman y con las que todavía tengo una buena relación", explicaba.

De esta forma, el actor demostraba el cariño que aún guarda con la familia monegasca, una relación que siempre existirá gracias al pequeño Raphael, de cinco años de edad. El niño, que acaba de empezar el colegio, "estaba muy emocionado" en sus primeros días, confesaba su padre, quien también ha contado que se sienta con él a hacer los deberes y que, por supuesto, hace un seguimiento de su evolución en clase. Todo un padrazo.