La reina Sofía apareció ayer por primera vez después de que el pasado lunes el rey Juan Carlos anunciara que se marchaba de España. La madre de Felipe VI lo tiene claro. Pese a la decisión que ha tomado su marido, ella va a seguir con su vida, algo que demostró ayer al salir de Mariventjunto a su hermana Irene. Doña Sofía lleva unos días en Palma de Mallorca, lugar al que acude todos los veranos, y está dispuesta a disfrutar de la isla como cada año. Ayer hizo un plan de lo más tranquilo junto a su hermana, su gran apoyo en estos momentos. Juntas se fueron de tiendas y realizaron compras de lo más significativas.

Artículo relacionado

Una de las más llamativas, según ha informado Marta Riesco en ‘El programa del verano’, fue la compra de “dos cremas solidarias creadas por la Cruz Roja para luchar contra la violencia de género”. Doña Sofía colabora con Cruz Roja cada vez que puede, y esta vez ha vuelto a hacerlo con esta adquisición tan especial. Se trata de una crema de manteca de karité que cuesta seis euros y que pertenece a una campaña llevada a cabo por The Body Shop y Cruz Roja. El lema de esta campaña es “estar aislada no es estar sola”. La acción consiste en que por cada body butter vendido en tiendas, la marca dona otra a las mujeres víctimas de violencia de género que son atendidas en Cruz Roja. Además de la crema que se ha comprado la madre de Felipe VI, en la tienda online y en las tiendas físicas de la marca tienen otras muchas con las que también se puede colaborar con la campaña.

Reina Sofía

Según algunas trabajadoras del establecimiento en el que adquirió estas cremas, se mostró de lo más agradable con todas las personas con las que habló. En ‘Ya es mediodía’ una empleada del comercio ha confirmado que “fue muy simpática. Empezamos a atenderla en castellano pero ella se sentía más cómoda en inglés así que seguimos en inglés. Muy tranquila, muy amable como una clienta más”.

Pero esta no fue la única compra que llevó a cabo. Según ha revelado Esteban Mercer en 'Sálvame' estuvo en otros comercios. Doña Sofía se acordó en la tarde de ayer de sus nietos y compró varios regalos para ellos. Tiene previsto verles durante el verano y una vez más ha puesto por delante su papel de abuela para tener un detallazo con ellos. También acudió a ver a la joyera mallorquina Isabel Guarch, a quien acude cada año para comprar algunas de las joyas que luce durante la época estival. Si algo pretende la suegra de doña Letizia es apoyar al comercio local y para ello también adquirió productos ecológicos locales. De esta forma pasó una tarde de lo más entretenida intentando dejar atrás los problemas.