Con permiso de los miembros de la familia real británica, que han inundado Ascot de pamelas y sombreros de lo más originales, Carole Middleton ha acaparado todas las miradas en las famosas carreras gracias a un estilismo de lo más especial. La madre de Kate Middleton sorprendió el pasado lunes 14 de junio al lucir un vestido de su hija. Aunque no es la primera vez que la duquesa de Cambridge presta ropa a su madre, en esta ocasión le ha dejado una prenda con una historia de lo más emotiva.

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En el primer día de carreras en Ascot, Carole Middleton llevó un vestido camisero de manga larga, con jaretas y corte midi en color rosa fucsia de la marca ME+EN. Una prenda que la duquesa de Cambridge tan solo ha lucido en una ocasión y lo hizo por una causa muy especial. Fue para su encuentro con Mila, una niña con leucemia a la que recibió en el palacio de Holyroodhouse en mayo de 2021, durante una gira por Escocia.

Ambas, eso sí, se conocían de antes. De hecho, su relación comenzó con la pandemia del coronavirus. Con cuatro años y en pleno tratamiento contra la leucemia, Mila se pasó toda la cuarentena recluida en casa y viendo a su padre y a su hermana a través de una ventana. En una de aquellas ocasiones, su madre tomó una fotografía que posteriormente fue seleccionada para el libro recopilatorio con fines benéficos de Kate, conocido como el proyecto ‘Hold Still’.

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Tras la fase dura de la pandemia, la duquesa de Cambridge pudo hablar con Mila por teléfono sobre cómo se encontraba. Entonces Kate Middleton le prometió que el día que se conocieran en persona, iría vestida de rosa para ella, ya que era su color favorito. Dicho y hecho. Meses después, la mujer del príncipe Guillermo cumplió su promesa y lució el vestido que ahora le ha prestado a su madre.