Este verano el príncipe Alberto de Mónaco se enfrentaba a una nueva polémica parental. Tal y como afirmaba una mujer brasileña de 34 años, el soberano podría tener un nuevo hijo. En este caso sería una niña, nacida en 2005, nueve años antes que sus mellizos Jacques y Gabriella.

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El proceso judicial, que por el momento sigue su curso, no ha sido suficiente para que la joven se haya pronunciado a través de una carta enviada directamente a la oficina del palacio Grimaldi. El sobre contenía las palabras de esta supuesta hija que, con tono desgarrador -tal y como informa la revista alemana Bunte- le pide al príncipe Alberto que cumpla con sus deberes paternales.

Alberto de Mónaco
Gtres

La joven está siguiendo los pasos que en su día Jazmin Grace utilizó para conseguir el reconocimiento de su padre. Hoy en día es considerada una más de la familia Grimaldi.

Sin embargo, sus esfuerzos para ser reconocida como hija del príncipe monegasco no están dando sus frutos. Era este verano cuando una mujer brasileña aseguraba que el príncipe era el padre de su hija, de 15 años. Según los papeles presentados por su abogado en la corte de Milán, donde vive la supuesta madre, se habían conocido en Río de Janeiro en 2004, siendo él aún heredero, pero sin que ella reconociera quién era Alberto.

Alberto de Mónaco
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Tal y como se explica en la versión de la mujer, su relación duró unas semanas y él fue informado tanto del embarazo como del nacimiento de la niña, sin embargo, quiso desentenderse completamente. Por el momento, los intentos han sido en vano, y ha sido el abogado del Principado, Therry Lacoste, quien ha respondido afirmando que las acusaciones eran ridículas y su petición no es más que un chantaje.

Sin mostrar preocupación al respecto, no será la primera vez que, ante la duda, se somete a una prueba de ADN en una situación parecida. Fue en 1992, cuando quiso pasar por el laboratorio para demostrar que no era el padre de un joven alemán que decía ser su hijo. No fue así con Jazmin Grace y Alexander, con quienes no tuvo mucha opción y tuvo que reconocerlos públicamente como hijos suyos.