Belén Esteban está de vuelta en la capital tras su estancia en Menorca y, a su llegada al aeropuerto, le esperaban un grupo de reporteros con ganas de saber qué hay de cierto en lo publicado días atrás acerca de sus ganas de “ir a por el niño”.

La de Paracuellos, que tiene a su hija de viaje en Malta, se toma con calma lo de ir a por el bebé y es un tema que no le agobia en absoluto. “El niño, si tiene que venir, vendrá”, dice tranquila. Para ella, lo de dar un hermanito a Andrea está lejos de ser una prioridad. Y el ‘síndrome del nido vacío’ no le empuja a buscar descendencia con Miguel.

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“Llevo yendo a por el niño cuatro años”, decía irónica y desmintiendo, por tanto, las informaciones que han circulado los últimos días. “Me hacéis preguntas la verdad que… ¿quién ha dicho eso? ¿el que ha tirado las fotos? Si viene, viene. Todos los veranos el mismo titular. Estoy muy bien, estoy feliz, estoy contenta, de vacaciones con la familia”.

Además, sobre los temas que respectan a la salud de Jesulín, quien sufrió una lipotimia el pasado fin de semana mientras toreaba en un pueblo de Ávila, ha preferido no hablar: “No estoy viendo ‘Sálvame’, no estoy viendo nada, estoy descansando”, ha contado a los reporteros.

Belén aún tiene por delante tres semanas de descanso, pues su regreso a ‘Sálvame’ no se producirá hasta septiembre. Antes de eso, habrá dejado instalada en su residencia del Reino Unido a Andrea, preparada para el comienzo de su vida universitaria. La joven, que cumplió 18 años el pasado mes, estudiará Comunicación en una prestigiosa Universidad de Birmingham, donde ya tiene un buen amigo que seguro hará más llevadera este radical cambio vital.