La llegada al mundo del sexto hijo de Bertín Osborne (69 años) es inminente. Gabriella Guillén (36 años) afronta esta recta final de su embarazo tranquila, lejos del foco mediático y del artista, quien ha decidido echarse a un lado hasta el nacimiento del bebé. 

Ante el silencio de Bertín Osborne, ha sido su hija Alejandra (45 años) quien no ha dudado en dar la cara por él en su reciente aparición pública en un acto benéfico de la marca Protos. La mayor de las Osborne mantiene un vínculo muy fuerte con su progenitor, y aunque intenta no inmiscuirse en sus relaciones sentimentales, esta vez les ha salpicado a todas. "Mi padre solo quiere siempre expresar al resto del mundo todo lo bueno de todas las personas y jamás dirá nada malo de nadie", ha asegurado la joven sobre la forma en que su padre ha actuado desde que se dio a conocer su romance con la fisioterapeuta. "La realidad es que solo tenéis una versión de todo esto, que es la de Gabriela. La otra, no sé si la llegaréis a saber nunca en la vida", expresaba en declaraciones a Lecturas. 

A diferencia de su hermana Eugenia, Alejandra nunca ha coincidido con Gabriela, pero después de estos meses sí ha conseguido crearse una opinión sobre ella. "Lo que veo es que si ella pide tranquilidad y que la dejen en paz... pues yo no haría lo que está haciendo (...) Ella misma es la que se está poniendo en el escaparate. Si tú quieres anonimato, como ella dice, pues no sé, quédate en tu casa y no salgas", nos ha dicho con contundencia. 

Alejandra Osborne
GTRES

Alejandra Osborne habla de las polémicas pruebas de paternidad

Alejandra Osborne es firme cuando le preguntan sobre el nacimiento del hijo de Gabriela Guillén, y es que bajo su punto de vista el primer paso que debería dar su padre es hacerse una prueba de ADN. "Yo creo, ¿no?. Y ya después sopesar. Yo creo que se deben de hacer". 

A pesar de su determinación, Alejandra ha querido dejar claro que ni ella ni ninguna de sus hermanas ha pedido a su padre que se haga la prueba de paternidad porque es algo que le corresponde al artista. "Ha sido él. No tenían una relación. O sea, eran amigos, no eran otra cosa. Entonces es normal que se pida la prueba de paternidad. Digo yo. Vamos, yo la pediría", ha sentenciado. 

Sea como fuere, parece que este tsunami mediático no ha sido capaz de desestabilizar al clan Osborne y el artista presume de la unión que tiene con todos sus hijos. De hecho, como cada año disfrutarán de la Navidad juntos en la finca que el cantante tiene en Sevilla, una velada familiar a la que también se unirán sus hijos pequeños, Kike y Carlos, y presumiblemente Fabiola Martínez, con quien mantienen una magnífica relación a pesar de su separación hace más de dos años.