Adriana Abenia sorprendía a todos sus seguidores la semana pasada al compartir una imagen desde el hospital. Muy sincera, la periodista reveló que había tenido que pasar por el quirófano por un "bulto sospechoso en el pecho" y que afortunadamente todo había salido a la perfección, tanto así, que la joven aprovechó para mejorar la apariencia de sus mamas: "He corregido el volumen perdido después de convertirme en mamá y aumentarlo un poquito", explicaba.

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Aunque reside en Madrid, Adriana Abenia se trasladó junto a su marido, Sergio Abad, a Barcelona para someterse a la cirugía en el hospital IM Clinic, y desde ese momento ha permanecido allí. La presentadora ha disfrutado de la calma del mar, de largos paseos en pareja... y no cabe duda que le han sentado a las mil maravillas.

Todavía con el vendaje de rigor, Adriana Abenia reaparecía en redes sociales: "Sin duda no es mi mejor foto, pero después de unos días respirando sal, durmiendo como una niña y caminando mucho más de lo que esperaba, me pedíais una foto sonriendo y aquí la tenéis. Ya sé que os ha enamorado mi lookazo", escribía la maña con un toque de humor y sucumbiendo a los deseos de sus seguidores. Aunque no está siendo un post-operatorio fácil, ella está poniendo todo de su parte para volver cuanto antes al lado de su hija Luna, que se encuentra al cuidado de los abuelos.

Adriana Abenia

Adriana Abenia sonríe en pleno proceso de recuperación 

Instagram @adrianaabenia

Eso sí, para quien solo tiene palabras de agradecimiento es para su marido: "Sergio, es una suerte tenerte cerca, eres hogar", escribía hace unos días y es que ha sido él quien se ha convertido en su apoyo incondicional en estos momentos en los que el miedo le ha inundado en varias ocasiones.

Adriana conocía a Sergio en el colegio con apenas 15 años y ahí comenzó un amor que llega hasta nuestros días. Según la presentadora, su marido es un hombre muy cariñoso, protector y leal, aunque aclaró que tiene un carácter difícil como el de ella. La pareja decidía darse el 'sí, quiero' en 2015, en una ceremonia civil el 18 de diciembre y aunque no todo ha sido de color de rosa, tanto así que llegó a replantearse el divorcio, no lo cambiaría por nadie.