¿Hay algo que no consiga Belén Esteban? La princesa del pueblo lleva años convertida en el mayor icono que ha dado la televisión. Sus gafas de sol -¡las queremos!-, su coleta alta, su rubio inmaculado, sus estilismos, sus maxibolsos, todo lo que toca Belén se convierte en oro. Y, claro, cómo negarse a tenerla en casa, esperándonos para recibirnos al terminar del trabajo. Eso es lo que le ha pasado a la actriz Inma Cuesta. Sí, sí, tiene a Belén en casa. O bueno, a una parte muy importante de ella...

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La actriz nos ha revelado un secreto que nunca hubiésemos imaginado. Un detallito de su vida que hace que nos acerquemos mucho más a ella y la veamos todavía con más cariño y simpatía. Algo que nos ha removido el corazón, lo confesamos. Y todo por haberse dejado las llaves dentro de casa. Cuesta fue a tirar mano del bolso y se dio cuenta de que no podía entrar. Entonces, ¿qué hizo? Pues lo que haríamos todos: poner una foto en instagram.

Rumba y yo nos hemos quedado en la calle...”, escribía la actriz junto a una fotografía de su perrita con cara de mucha pena -normal, ¡estaba en la calle!-. Pero mientras la actriz encontraba la forma de volver a entrar en su casa, nuestra mirada se centraba en otro aspecto, uno tan maravilloso que nos hizo saltar de la silla y ponernos a aplaudir. ¡Así sí! ¿Qué frase se podía leer en el felpudo de su casa? Efectivamente. 'Hasta luego, Maricarmen'. ¡BRAVO!

La actriz se ha rendido a una de las frases más icónicas de la princesa del pueblo y no ha podido resistirse. Belén debería crear ya una línea de felpudos para que todos pudiésemos disfrutar de su arte lingüístico. “Ni que fuera yo Bin Laden”, “Pá-ga-me”, “Andrea, te quiero”, “¿Dónde está mi dinero?” y tantas otras... Morimos de amor.