‘El juego del calamar’ se ha convertido en el auténtico fenómeno de la temporada. Mires donde mires, busques donde busques, ahí está. La serie coreana de Netflix ha conseguido ya enganchar a millones de personas a lo largo del mundo y alzarse como la ficción más vista en 90 países. Un éxito que ha pillado desprevenidos incluso a los propios directivos de la plataforma de vídeo bajo demanda, tal y como ha confesado el director de contenido del gigante, Ted Sarandos: “No lo vimos venir en términos de popularidad global”.

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Mientras que la producción coreana continúa escalando puestos en el ranking mundial de la plataforma, los fans se preguntan si habrá segunda temporada, algo que todavía no está confirmado. Una ficción violenta, sorprendente, con una estética que nada tiene que envidiar a las grandes series que triunfan en Netflix y que juega a ser una especie de versión moderna de las historias de Jane Austen. Estas son todas las claves del último pelotazo de Netflix.

El juego del calamar

Sinopsis de ‘El juego del calamar’

En sus nueve episodios, ‘El juego del calamar’ cuenta la historia de un grupo de personas en riesgo de exclusión y con serios problemas económicos que reciben una misteriosa invitación para participar en un juego. En concreto, 456 concursantes terminará encerrándose en un lugar de estética colorista, una especie de mundo irreal en el que podrán amar 45.600 millones de wones compitiendo en juegos infantiles. Eso sí, si pierden, muere. Es aquí donde comienza la masacre.

Los jugadores de ‘El juego del calamar’

Las personas que deciden embaucarse en ‘El juego del calamar’ son ciudadanos de segunda, es decir, personas que no tienen ninguna salida y sí muchas deudas que pagar. Además, en su mayoría no son personas entrañables. Sin ir más lejos, el protagonista Gi-hun (Lee Jung-jae) es un hombre de mediana edad que se funde el dinero de su madre y de todo aquel que se le acerca a portando en carreras de caballos. En el caso de esta ficción, hay un personaje principal al que se irán uniendo algunos secundarios que van ganando protagonismo.

Los juegos

‘El juego del calamar’ se caracteriza por dar importancia a juegos infantiles y muy populares en Corea del Sur. “Los juegos son extremadamente simples y fáciles de entender. Eso permite a los espectadores centrarse en los personajes, en lugar de distraerse tratando de interpretar las reglas”, asegura el creador de la serie, Hwang Dong-hyuk. Unos juegos que resumen a la perfección un vídeo que a lanzado Netflix Latinoamérica pero, eso sí, contiene spoilers, así que si quieres que la serie te sorprenda, mejor no le des al play.

Los organizadores

Visten monos rojos con capucha, llevan armas, no dudan en disparar y se esconden en misteriosas máscaras. Aunque en un principio parece que se describe a los atracadores de ‘La casa del papel’, son los vigilantes de ‘El juego del calamar’. Sin dudas, una de las grandes incógnitas de la producción coreana es quién o quiénes se esconden detrás del juego. Todos ocultarán su identidad bajo máscaras, aunque es cierto que el espectador irá poco a poco conociendo más detalles sobre ellos.

El juego del calamar

Imagen de los organizadores de 'El juego del calamar', la serie coreana que triunfa en Netflix

Netflix

¿Por qué ver ‘El juego del calamar’?

‘El juego del calamar’ resulta irresistible desde el primer momento, siempre y cuando las escenas violentas no sean un problema para el espectador, ya que en algunas de ellas la sangre sale a borbotones. La ficción cuenta con unos personajes identificables, en la que los espectadores consiguen empatizar con los protagonistas, un aspecto muy llamativo y una trama que no te dejará indiferente. Todo aderezado con una crítica social tan obvia que casi ni merece la pena mencionarlo.