La historia no puede ser más truculenta, de las que ponen los pelos de punta. El actor canadiense Ryan Grantham, de 24 años, ha sido condenado a cadena perpetua por el asesinato en segundo grado de su madre, Barbara Waite. Ryan Grantham, conocido por su participación en la serie 'Riverdale', de Netflix, planeaba asesinar también al primer ministro de su país, Justin Trudeau.

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Los hechos que han sido juzgados y del que ahora se ha conocido la sentencia condenatoria sucedieron el 31 de marzo de 2020, cuando el joven actor tenía solo 21 años. Ryan disparó en la nuca a su madre cuando esta estaba tocando el piano. Tras cometer el parricidio, colocó un rosario y unas velas en torno al cuerpo de su madre y el grabó la escena del crimen, mostró el cadáver y confesó lo que había hecho. Luego, cogió el coche con tres pistolas y municiones, doce cócteles Molotov, materiales para acampar y un mapa con la dirección de Redeau Cottage, residencia del primer ministro de Canadá. Compró cervezas y marihuana, y se dirigió a la residencia de Trudeau. Por su cabeza también rondaba la idea de abrir un tiroteo en el puente Lions Gate o en la Universidad Simon Fraser en donde estudió. A medio camino, sin embargo, desistió de cometer estos horribles crímenes y optó por entregarse a las autoridades.

El cuerpo sin vida de Barbara Waite fue hallado por la hermana de Ryan, Lisa, al día siguiente del asesinato. La joven quedó tan impactada con la tragedia que su relato ante la corte dejó conmovidos a jueces y fiscales. Ryan Grantham, al parecer, sufría de profundas depresiones y se encuentra en tratamiento psiquiátrico.

"No puedo explicar ni justificar mis acciones. No tengo excusa. Me duele pensar en lo mucho que desperdicié mi vida. Frente a algo tan horrible, pedir perdón parece tan inútil. Pero desde cada fibra de mi ser, lo siento. Algún día, si alguna vez salgo de prisión, espero continuar en este camino de mejorarme", dijo Ryan a la jueza que juzgó el casó.

Según confesó Ryan, meses antes del asesinato, el actor había estado viendo vídeos con contenidos muy violentos, así como de suicidios y homicidios.