El regreso a Madrid fue movidito. Mi hermana tuvo que marcharse antes porque ‘Sálvame’ se lo pidió. No se pudo llevar su maleta, así que su marido, mi madre y yo íbamos por la estación de Santa Justa con tres maletones como si fuéramos Paco Martínez Soria. Una vez sentados en el tren sentí una cierta melancolía por no haber podido disfrutar de una ciudad de embrujo en la que tantos momentos inolvidables he vivido. Solo tengo un deseo: que le den muchos más premios a mi madre. Es el momento de reconocimientos en vida. No esperemos a que a los que queremos y admiramos ya no estén para hacerlo. Hagámoslo cuando ellos puedan disfrutarlo, vivirlo y agradecerlo. Eso sí, si el premio puede ser en Madrid, mejor que mejor. ¡Que vengan los premios a ella, que así todo es más cómodo!

Nueva etapa en ‘Sálvame’

Cambiando de tema, ya sabéis que el pasado viernes empecé una nueva aventura en ‘Sálvame’. La verdad es que María Patiño y yo hemos conseguido tener una conexión estupenda y me sentí muy cómoda. Quiero darles las gracias a todos los compañeros que participaron en el programa. Nos lo hicieron todo muy fácil y eso es de agradecer. Espero que haya muchos viernes más.