Después de la maravillosa boda de mi sobrino –y lo escribo con mayúsculas: MARAVILLOSA, le pese a quien le pese y le joda a quien le joda, como un día dijo Rocío Carrasco en televisión–, me fui a pasar unos días a Málaga. Antes de contaros lo que he disfrutado en mi tierra, no quiero cambiar de tema sin deciros que para los que disfrutamos del enlace de mi sobrino y de su mujer no hubo ausencias sino presencias. Entiendo –porque, además, yo vivo también de esto– que se quiera tocar un poco las narices con que si Rocío Carrasco y Belén Rodríguez han ido o no han ido. Quienes podían haberse sentido molestos por sus ausencias no lo hicieron. Además, entendieron y respetaron los motivos de cada una para no ir. Con todo mi respeto a ellas, no me parece su ausencia una causa tan importante como para fastidiar la boda. Es más, me consta y estoy segura de que a ninguna de las dos les parece tan importante que el no haber ido fastidie un día tan bonito. Dicho esto y con todo lo que ha generado la boda, decido irme unos días a mi tierra para cargar pilas. Solamente estuve 48 horas porque el viaje surge de una manera inesperada.

DEJO MÁLAGA CON PENA

Terelu Campos con amigos en Málaga
Terelu Campos

Ese tiempo me supo a poco, pero tuve la oportunidad de ir a comer y a cenar a los sitios en los que disfruto con las personas que me gustan. Hablo de las personas que pudieron y quisieron venir. Me da la vida comer en El Caleño frente a un mar quieto, en calma y que los que entienden de mar dicen que estaba como un plato. Hacía un día soleado, en paz, y parecía que el mundo se había parado o, mejor dicho, como si la vorágine de mi mundo se hubiera detenido. Siempre que me subo al AVE en la estación María Zambrano para regresar a Madrid lo hago con pena. Se me encoge el estómago y el corazón, pero tengo que volver a la realidad. En esa realidad sigue la resaca de la MARAVILLOSA boda de mi sobrino, como ya os conté la semana pasada en estas páginas.

Artículo recomendado

Todos los detalles para no perderse nada de lo que ocurra en la 'Sálvame Fashion Week'

Todos los detalles para no perderse nada de lo que ocurra en la 'Sálvame Fashion Week'

Estos días me he metido en la vorágine que significa la ‘Sálvame Fashion Week 2022’. Cuando estéis leyendo esto quedarán pocas horas para desfilar por la noche en horario de máxima audiencia. Vamos a esperar que todo salga bien y que, sobre todo, la disfrutemos y os hagamos pasar un buen momento, divertido y simpático.