No te conocía, querida Mónica, aunque al parecer llevas 20 años trabajando en esto de la tele. Y la primera impresión es buena: eres mona, eres alegre, quieres a tu hija y te llevas tan bien con su padre que hasta lo defiendes en público.

Sí, pero…

Después te oigo hablar en directo en televisión y todo cambia: sigues siendo mona, pero tu alegría me parece siniestra, las menciones a tu hija tienen un punto histérico y tu defensa de Carlos Lozano disimula con torpeza tu rencor porque él ha rehecho su vida. Y no solo me pasa a mí, admirada musa de allende los mares, sino que creo que en pocos días te has convertido en la persona más detestada de España. Sé que te dolerá esto que te estoy explicando, pero quién dijo que la vida iba a ser fácil, quién.

Artículo relacionado

Artículo relacionado

Artículo relacionado

Artículo relacionado