Irene Rosales, colaboradora de ‘Viva la vida’, ha hablado de la no muy buena situación económica del matrimonio que el propio Kiko Rivera se ha encargado de divulgar a través de sus redes sociales. "No sé por qué Kiko habla de esas cosas tan privadas, de lo que gana o no gana, de lo que cobra... él se piensa que habla con dos personas y no se da cuenta de que lo lee mucha gente", se lamentó Irene.

La nuera de Isabel Pantoja tuvo que sentarse con su marido y hablar muy seriamente con él del tema económico. “Me senté con Kiko y le expliqué que, vale, él cobra 700 euros, pero yo, por suerte, tengo mis cosas de publicidad con redes sociales. No me da para tener un colchón de dinero, comprarme una casa o un coche, pero sí para mis cosas, mis necesidades y para vivir este mes y los dos siguientes”.

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¿Y qué responde Kiko? Pues con la naturalidad y la simpleza a la que nos tiene acostumbrados: “Cuando se lo he dicho a Kiko me ha dicho que sí, que él no se da cuenta de estas cosas…”, revela su mujer.

A muchos les ha extrañado que Kiko, teniendo ofertas de trabajo, las haya rechazado. El miedo a un posible contagio de covid-19 fue el motivo de ese rechazo. "Este verano, Kiko decidió no trabajar. Le ofrecieron dos bolos, pero prefirió no hacerlos por las niñas y porque hemos estado mucho tiempo en Cantora y allí está su abuela... Por mi padre también".

La mala situación económica del matrimonio, tal y como desveló el propio Kiko, es incompatible con las vacaciones en Canarias y Matalascañas que ha disfrutado toda la familia. “Todos los sitios que hemos estado en estas vacaciones han sido por publicidad. Además, en situaciones normales tampoco me iría esos hoteles, porque preferiría guardar ese dinero para una casa, un coche o para el futuro de mis hijas”.

Kiko Irene

Irene también ha tenido palabras de agradecimiento para Isabel Pantoja. "Mi suegra cuando nos ha tenido que ayudar, nos ha ayudado", reconoce. “Kiko me dice: ‘Es que yo antes tenía mis casas, mis coches…' y yo le contesto: 'Bueno, pero tenemos dos niñas preciosas'. Y me responde: 'Es que me has pillado en la peor época de mi vida”, ha recordado Irene, quien, fruto de la buena vida y de lo relajada que ha estado estas vacaciones ha comentado: “He engordado cuatro kilos, pero embarazada no estoy. Ni muerta, vamos”.