No parece que el revés judicial le haya afectado mucho a Toño Sanchís. El exrepresentante de Belén Esteban continúa dándose la vida padre como si nada hubiese ocurrido. Lejos de mostrarse desolado, presume de viajes, comidas y caprichos. ¿Qué está pasando en casa de Toño? ¿La procesión va por dentro o se trata tan solo de una provocación para su archienemiga? Su entorno asegura que no ha dado la batalla por perdida...

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Cualquiera, en su lugar, estaría muy preocupado. Toño Sanchís tiene ya sobre la mesa la sentencia definitiva de su enfrentamiento judicial con Belén Esteban y no son buenas noticias. 600.000 euros deberá abonarle a la que fue su representada y amiga del alma en concepto de cantidades impagadas y las costas del proceso. Una noticia que ha hecho que la colaboradora se muestre más feliz que nunca. Han sido dos años y casi medio de sufrimiento, silencio y muchas dudas en el aire.

Lejos de guardar un perfil bajo, Toño ha optado por seguir en la brecha. El representante se pronunció en el programa de Radioset donde colabora y, acto seguido, emprendió rumbo a Valencia para reunirse con sus asesores legales. Antonio Rossi adelantaba en El programa de AR que Sanchís tiene intención de cambiar de letrados y apostar por continuar con la batalla judicial recurriendo a una hipotética vulneración de su intimidad.

Hasta que eso ocurre, Sanchís hace gala de 'vidorra' en sus redes sociales. El representante aprovechaba su visita a Valencia para degustar un estupendo arroz. Y no ha sido el único movimiento en las últimas semanas. Le hemos visto cortándose el pelo, esquiando, de excursión, comprando zapatos y hasta, sí, trabajando un poco. ¿Es esta su estrategia para sacar a Belén de sus casillas? Evidentemente, uno debe continuar con su vida pero ¿no es un tanto extraña tanta muestra de felicidad en una situación tan adversa?

En breve conoceremos los primeros movimientos judiciales del representante. Belén, por su parte, ya ha anunciado que piensa querellarse contra la empresa de su exrepresentante. Las cosas, desde luego, se ponen feas...