Enrique Ponce y Paloma Cuevas han estado en el punto de mira de los fotógrafos a lo largo de todo el verano. Mientras que el torero no se escondía y mostraba su felicidad al lado de Ana Soria, la empresaria optaba por el retiro en su finca La Cetrina, en Jaén, junto a sus dos hijas y sus padres.

Lejos de lo que se podía pensar, Paloma también ha disfrutado de unos merecidos días de vacaciones. Tal y como ha publicado 'Vanitatis' en exclusiva, la todavía mujer de Ponce aceptó la invitación y se trasladó junto a sus dos hijas hasta la casa que Luis Alfonso de Borbón y Margarita Vargas poseen en Sotogrande. Cuevas se ha volcado en el apoyo de familiares y amigos en estos difíciles momentos para ella. Tal en su relación con el matrimonio que Margarita es madrina de su hija Bianca.

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Tal y como señala dicha publicación, la relación de las hijas de Paloma con los hijos mayores de Luis Alfonso es muy estrecha y juntos disfrutaron de divertidas jornadas de hípica. La empresaria no se escondió y no dudaron en salir a cenar en varias ocasiones, eso sí, por zonas menos masificadas para evitar la exposición mediática.

Paloma Soria y Margarita Vargas

A lo largo de estos meses desde que confirmaran su separación, Paloma ha recibido la visita de todo su grupo de amigos más íntimos en su retiro en Jaén, quiénes le han prestado su apoyo incondicional. Tras un verano difícil y de lo más atípico la vuelta a la realidad es un hecho y en los próximos días tendrá que instalarse de nuevo en Madrid para dar comienzo al nuevo curso.

Por el momento se desconoce cómo procederán a la repartición de bienes pero lo que es un hecho es que la pareja lo hará de mutuo acuerdo.