Poco podía imaginar Terelu el enfado monumental que llevaba Mila Ximénez encima. La colaboradora había estado una hora y cuarto esperando en las instalaciones de Mediaset hasta que su compañera pasó a buscarla en coche. Ambas se dirigían al preoperatorio de Terelu aunque, visto lo visto, igual no era la mejor compañera. Menos mal que, en cuanto se le pasó el mosqueo, estuvo dispuesta y atenta a ayudar a Terelu en todas sus dudas. Si es que Mila tiene mucho carácter, pero es un amor.

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¡Una hora y cuarto esperando! Terelu llegaba en coche a recoger a Mila Ximénez para dirigirse a la clínica donde la realizarían todas las pruebas de cara a su futura intervención estética. Terelu había confiado en su compañera para que le hiciese un poco de apoyo moral. Claro que hacer esperar a Mila durante tanto rato no fue la mejor de las ideas. “¡Una hora y cuarto! Primero diez minutos, luego diez minutos más… Si vais a tardar una hora, decídmelo”.

Terelu advertía a Mila que estaban grabando todo pero a la colaboradora no le podía dar más igual. “Esto es una cámara oculta”, aseguraba cuando le indicaban que debía volver a salir del vehículo para grabar de nuevo la entrada. “Lo de hoy no es un programa de Las Campos, es una cámara oculta”. Terelu trataba de ponerle un poco de humor pero la colaboradora no estaba para tonterías. “Qué compañía más buena he elegido para hacerme el preoperatorio…”.

Por suerte, Mila se iba calmando y le narraba su propia experiencia mientras se dirigían a la clínica. “No hay que tenerle miedo”, aseguraba Terelu después del incidente. Por mucho carácter que tenga, Mila es fiel a sus amigos y se entrega al máximo. Con las Campos pudo tener sus más y sus menos pero ahora son íntimas.