Elegancia y sofisticación son dos palabras que siempre han ido unidas a Naty Abascal (80 años). A lo largo de toda su trayectoria profesional como modelo de alta costura ha demostrado atreverse con todo tipo de diseños y outfits y su capacidad para elevar cada prenda a un nivel totalmente distinto. Además, consiguió algunos logros muy importantes para la época, como cuando apareció en la película Bananas de Woody Allen en 1971 o el anuncio televisivo en el que aparecía siendo retratada por Salvador Dalí. Con el paso de los años, Naty logró consolidarse como uno de los grandes iconos de la moda del país. Un 'título' que mantiene hoy en día. No obstante, su profesionalidad y gran experiencia en el mundo de la moda se ha visto empañado por una situación personal muy complicada: su hijo, Luis Medina, ha sido procesado a 9 años de prisión.

El Juzgado de Instrucción número 47 de Madrid acusaba al hijo de Naty Abascal y Rafael Medina de un delito continuado de estafa millonaria, agravada por un delito de falsedad documental, contra el Ayuntamiento de Madrid. Luis y su socio, Alberto Luceño, habrían cobrado cifras millonarias por la compraventa de material sanitario, concretamente mascarillas, durante el momento más complicado de la pandemia del COVID-19. Al parecer, según la investigación, todo comenzó cuando Medina contactó con el consistorio aprovechando su amistad con un familiar del alcalde de la capital y su condición de personaje público. 

La complicada situación de Luis Medina

Esta complicadísima situación fue un duro golpe para Naty Abascal. Su pesadilla empezó cuando la Fiscalía Anticorrupción abrió la investigación en 2022, durante la cual Luis tuvo que pagar una elevada fianza de hasta 891.227 euros. En aquel momento evitó la cárcel, aunque el juez le imputaba por alzamiento de bienes. Y no se quedó ahí: el pasado octubre de 2023, el magistrado le impuso a Medina y su socio otra fianza de 7,8 millones de euros con concepto de responsabilidad civil para compensar a la Administración, en caso de ser condenados.

Para pagarla, Luis puso a disposición de los Juzgados sus derechos sobre la herencia de su abuela paterna, la duquesa de Medinaceli. Unos cuatro millones de euros de los que aún no dispone porque el legado de la aristócrata está recurrido por su tío. La intención de este pariente sería mantener toda la cantidad en manos de la Fundación Medinaceli y no de sus nietos.

Luis Medina
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Y entonces, ¿qué opción le queda? Luis Medina no cuenta con una gran carrera a sus espaldas como su madre. Cierto es que ser hijo de Naty le facilitó acceder a varios trabajos dentro del mundo de la moda. Un claro ejemplo es cuando fue embajador de Dolce&Gabbana en 2015. Sin embargo, aparte de esto, su poca habilidad para los estudios se ha extendido a su mal ojo para los negocios. La documentación que recoge Lecturas señala que su proyección empresarial es un fracaso. 

Es socio y administrador único de Tula Creative Studio SL, una empresa extinta que está en cierre registral. De hecho, en 2020 presentaba tres incidencias con la Agencia Tributaria y no se encuentra ningún tipo de cuentas en el Registro Mercantil desde hace diez años. Ese mismo año, dos meses después de haber protagonizado el polémico negocio, creó otra empresa, Sextante Trade Desk SL. Un negocio centrado en la intermediación de productos diversos que, casualmente, estaba registrado en la casa de su madre. 

Las desgarradoras lágrimas de Naty Abascal por la situación crítica de su hijo, Luis Medina

Viendo el gran revuelo mediático generado, Naty decidió adoptar un perfil social bajo. La discreción se convirtió en su mejor aliada. Dejó de acudir a alfombras rojas durante varios meses y sus apariciones en redes sociales fueron pocas. De hecho, aún hoy nos cuesta verla en eventos, ya que solo acude a actos muy concretos. Por ejemplo, una de sus últimas reapariciones fue en la inauguración de una clínica estética. Haciendo gala de su elegancia natural, Naty sonrió, atendió a los medios y desplegó todo su arte. 

Naty Abascal
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No obstante, tal como recoge Lecturas de parte de una fuente del entorno íntimo de la exmodelo, esto sería solo una fachada. "Está destrozada. Reza mucho para que su hijo salga libre", nos asegura. Y es que, si el procedimiento sigue su curso, Naty podría ver como su hijo entra en la cárcel. Una especie de deja vu para Abascal, ya que su exmarido también fue condenado. En su caso, por corrupción de menores.