Cuenta Sofía Suescun que, en ‘Supervivientes’, soñaba con visitar un supermercado y ver estantes repletos de comida. Manjares que con solo alargar la mano podían ser suyos y no tenía ni que pescarlos, ni cazarlos. Con la misma naturalidad con la que contaba esto ha mostrado como, en menos de un mes de haber vuelto de Honduras, ya siente el efecto rebote.

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La ganadora de su edición de GH y también de ‘Supervivientes’ ha compartido una foto de ella en la que se aprecia un micro michelín. Un minúsculo pliegue en la tripa en el que ella ha querido ver un inexistente efecto rebote, ese tan temido cuando se practica una dieta en la que se pierde mucho peso. Es verdad que Sofía volvió de la isla escuálida, las semanas a base de pescado, erizos, cangrejos y una pequeña ración de arroz hicieron estragos en su, ya de por sí, delgada anatomía.

Lo primero que hizo nada más regresar de Honduras fue pegarse un festín de todo aquello que tanto había echado de menos en su ayuno involuntario. Chocolates, bombones, galletas o pizzas fueron algunos de sus manjares escogidos para quitarse ese gusanillo que le había atormentado en los últimos tres meses. Disfrutaba con cada bocado y no se arrepiente ni lo más mínimo de las calorías consumidas, ella se declara “una bolita feliz”. Por nuestra parte, ni vemos el efecto rebote ni lo de bolita, pero lo de feliz sí, mucho.