Rocío Carrasco, la hija mayor de rocío Jurado, no es muy dada ha hacer apariciones públicas, ni siquiera cuando se trata de homenajes a su madre. Pero en esta ocasión no solo ha acudido a uno celebrado en Marbella sino que no ha podido contener las lágrimas al recordar a 'la más grande'.

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La primogénita de Rocío Jurado ha acudido a un homenaje que le han dedicado a su madre en Marbella. Rocío recogió allí el premio Cofrade Ciudad de Marbella, que otroga la Cadena COPE, en memoria de la cantante. Acudió al evento junto a su marido, Fidel Albiac, con el que no suele prodigarse en público a menudo.

Uno de los momentos más emotivos fue cuando subió al escenario Felipe Campuzano, pianista de Rocío Jurado y que no dudó en acercarse a la madrileña y llenarla de besos y abrazos.

Rocío no pudo contener las lágrimas en varios momentos del acto. El primero, cuando recordaron a su madre y le hicieron entrega del 'penitente', la estatuilla que se entrega para conmemorar la Semana Santa. La mención a su padre, Pedro Carrasco, también consiguió sacarle alguna lagrimita.

Rocío pidió a la organización del evento saltarse el trámite del photocall para evitar las preguntas de los periodistas. Y es que la amiga de las Campos quiere mantenerse lo más alejada posible de los medios de comunicación desde hace años.