Sergio Carvajal lloraba desconsoladamente. Se sentía solo en ‘Supervivientes’, no respaldado por sus seres queridos. No entendía por qué él aún no ha recibido una sola visita ni una llamada de teléfono mientras que muchos de sus compañeros sí la han tenido. Ayer él, al mismo tiempo que el público, conoció los motivos que han impedido a su persona favorita, su novia, viajar hasta Honduras.

Sigue aquí el directo de 'Supervivientes 2018'.

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El modelo e influencer está locamente enamorado de Natalia García Timofeeva, con la que ha dicho que desea casarse. De hecho, le contó a sus compañeros que si le visitaba, le pediría matrimonio en la playa y ante la audiencia del programa. Se le adelantó Alberto Isla y eso le sentó peor que si le hubieran rapado el flequillo.

Tal y como Jorge Javier le hizo saber anoche, si aún no ha recibido una visita no ha sido porque la organización se haya olvidado de él o su novia no le eche de menos, nada de eso. Tras la ausencia de Natalia en Honduras se esconden unos motivos de peso: el trabajo no se lo permite. Timofeeva es atleta profesional, pertenece al equipo olímpico de gimnasia rítmica, y actualmente vive y se entrena en un centro de alto rendimiento, donde las normas son muy estrictas. “Llevamos semanas intentando que Natalia venga, pero no le dan permiso”, le explicaba el presentador, “pero no pienses que pasa nada raro”. La joven vive centrada en su carrera deportiva y un viaje de estas características supondría un parón en su rutina de entrenamientos.

A menudo, no solo los atletas viven esta vida marcial, sino también sus familias y parejas. En el caso de Sergio, lo tiene que entender. Aunque no siempre es fácil.

Finalmente, y ante la imposibilidad de ofrecerle un reencuentro personal con Natalia, el programa le dio otro regalo: una conversación telefónica con ella de dos minutos de duración. La mejor recompensa de todas.