El Rey Juan Carlos (88 años) ha viajado desde Dubai a París, acompañado por la infanta Cristina, para estar junto al escritor Mario Vargas Llosa (86 años) en la ceremonia de su ingreso a la Academia de la lengua francesa, a la que el Nobel les había invitado y cuya presencia agradeció enormemente. A las puertas del acto, la prensa estaba congregada, esperando a los dos hombres, y la pregunta que había que realizar al Emérito era clara y concisa “¿viajará pronto a España?” a lo que él no dudo en responder, “seguramente”. Su entorno lleva meses confesando que tiene muchas ganas de volver, pero lo cierto es que solo ha regresado una vez y parece que es complicado que lo haga a menudo y mucho menos que lo haga de manera definitiva para residir de nuevo en el país.

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El rey Juan Carlos y la infanta Cristina charlan animadamente con Mario Vargas Llosa

Por el momento ha estado cerca, y se ha mostrado feliz de ser un apoyo para el escritor peruano, que ante todos los presentes en la cúpula de Instituto de Francia pudieron escuchar lo que este opinaba sobre el exilio de don Juan Carlos, “Yo creo que tendría que haber un poco más de comprensión y de agradecimiento con un rey del que depende en gran parte la libertad de la que gozamos hoy en España”, también ha aprovechado para mostrar su agradecimiento, "creo que le han dado un cierto realce a la ceremonia" dice en referencia también a la infanta Cristina, "el rey emérito Juan Carlos ha hecho un gesto muy simpático viniendo" añade.

Agradecido al Rey Juan Carlos

Y ha resultado evidente que la alegría era mutua, el Rey se ha mostrado encantado de poder asistir, ha entrado sereno en el anfiteatro y ha respondido a la prensa que le preguntaba como se encontraba, “bien, encantado de veros”. Una vez en el interior tenía un asiento reservado en prima fila junto a su hija, sin nadie más a su alrededor, y los presentes nada más verlo pisar el salón, no ha dudo el ovacionarle mientras él sonreía.

El rey Juan Carlos y la infanta Cristina charlan animadamente con Mario Vargas Llosa

El rey Juan Carlos y la infanta Cristina charlan animadamente con Mario Vargas Llosa en París

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La salida, sin embargo, fue algo más complicada, pues en plena calle todos querían acercarse a él, pero contra todo pronóstico él iba calmado, sonriente y caminando sin prisa alguna. Resulta evidente dada su actitud que le ha gustado tener la oportunidad de viajar, de pisar Paris y de acompañar a un amigo que le invitó a un acto de tal importancia para su carrera como escritor.

Pero su vida en los Emiratos Árabes Unidos tampoco parece irle mal, pues allí goza de buen tiempo, todas las comodidades y mucha calma. Sus hijas le visitan con frecuencia y tal como han apuntado las últimas informaciones parece que su nieto mayor, Froilán, pasará una temporada a su lado para alejarse de las polémicas que le rodean en España.

Momento complicado para Vargas Llosa

Mario Vargas Llosa por su parte, también copó gran parte del protagonismo ante la prensa, pues este acto ha sido también la puesta en escena de su reconciliación con su exmujer Patricia Llosa, de la que se divorció en 2016 tras haber iniciado una relación con Isabel Preysler que si buen ha sido más duradera de lo que en un inicio parecía, ha terminado con reproches y pocas ganas de guardar un buen recuerdo por ambas partes.