Paz Padilla está lidiando con el golpe más duro de su vida. Después de haber perdido a su madre, Dolores Díaz, en febrero de este año, la presentadora ha visto extinguirse la llama del que fue el hombre de su vida. Antonio Juan Vidal ha muerto este sábado después de un año librando una batalla durísima contra un tumor cerebral. El cáncer le ganaba la batalla y su mujer Paz Padilla ha quedado devastada, según cuenta su círculo íntimo.

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Paz Padilla ha estado tirando del carro en todo momento, luchando a su lado, siendo su mayor apoyo, quien le levantaba el ánimo en los momentos más duros. Y lo ha hecho con una gran sonrisa y, sobre todo, con discreción y serenidad. Ahora se ha sabido el enorme y último sacrificio que la presentadora ha llevado a cabo por estar al lado del gran amor de su vida, pero no descuidar sus compromisos profesionales.

Incansable, y desde su confinamiento, no ha dudado en echar una mano a quien más lo ha necesitado, confeccionando mascarillas. Asimismo, desde que se incorporó al trabajo, lo ha hecho con enorme profesionalidad. La audiencia se reencontraba con ella cuando se reincorporó a ‘Sálvame’, donde volvía a poner orden en la ‘corrala de Telecinco’. Desde sus redes sociales, ha dejado entrar a sus seguidores a los divertidos rodajes de ‘LQSA’.

El trabajo se ha convertido todo este tiempo, y al final, la verdadera válvula de escape del drama que estaba viviendo en su casa. Sin embargo, Paz Padilla tenía que renunciar por un tiempo a uno de los proyectos con los que más disfruta: ‘Got Talent’. Las grabaciones del concurso arrancaban este fin de semana, pero sorprendía que la silla de Paz estuviera vacía. Tal como se daba a conocer desde la cuenta de Twitter de Mediaset, la presentadora iba a estar ausente “en el inicio de las audiciones”. Un sacrificio de fuerza mayor que guardaba detrás la mayor de las esperanzas y que ha tenido un final que ha traído a su corazón un doloroso adiós muy difícil de soportar.