El objetivo de Paula Echevarría desde el momento en que saltó la noticia de su separación de David Bustamante es que el revuelo mediático interfiriera en su hija Daniella. Ha hecho todo lo posible por mantener la rutina y seguir haciendo lo que venía compartiendo con ella de forma habitual: llevarla al cole, recogerla, disfrutar de paseos y de tiempo juntas pero, sobre todo, de calidad.

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Después de pasar un fantástico y soleado día de chicas en la festividad del 2 de Mayo, tocaba volver a los deberes del día a día y el miércoles por la tarde le tocaba volver a catequesis. La comunión de Daniella se ha revelado como un foco de tensión no solo entre Paula y David, sino que ha acabado salpicando y haciendo saltar a sus familias. La ceremonia sigue en el aire, sin que parezca que vayan a llegar a un acuerdo a corto plazo, y ni habría fecha exacta ni tampoco lugar. Sin embargo, Paula ha querido que su hija continúe con la formación cristiana para que esté bien preparada.

La actriz y su hija llegaban en coche hasta la parroquia cercana a su domicilio, justo después de las clases de la pequeña, quien aún llevaba el uniforme y la mochila cargada con los libros y demás útiles escolares. El buen tiempo, ha permitido a Paula lucir un 'look' de lo más primaveral y relajado, y estaba muy favorecida con un vestido vaporoso de tirantes, largo hasta los pies, en estampado floral. Un plan de lo más habitual que envuelve a Daniella en la normalidad dentro de una situación que ya ha dejado de serlo, al menos como la ha conocido hasta ahora.

Por su parte, David Bustamante, que pasaba un 2 de mayo de lo más reflexivo, escribiendo y mandando mensajes desde las redes sociales, volvía a hacer la maleta y ponía rumbo a Gibraltar, donde está previsto que dé un concierto el próximo 6 de mayo. Este pasado fin de semana se reencontraba con su público después de que le envolviera la polémica de su separación y se confesaba sobre el escenario. ¿Volverá a necesitar desahogarse con sus fans y a enviar más mensajes?