Durante años, fue la encargada de dar la información meteorológica en Antena 3. Minerva Piquero nos avisó puntualmente si teníamos que coger el paraguas o lo dejábamos en casa, si haría calor o sacábamos una chaqueta del armario. Ella fue uno de los rostros más queridos de los primeros años de la cadena privada, y ahora, tras años alejada de la televisión, ha vuelto a ponerse ante las cámaras, pero solo las de los fotógrafos y durante un evento.

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Ha sido en la entrega de los premios de la asociación Ari cuando hemos vuelto a disfrutar de esa enorme sonrisa suya. Fiel a su flequillo y la melena larga y oscura, Minerva llevó al evento un informal recogido en coleta, diadema y unos cuantos mechones sueltos, perfecto para rematar el estilo romántico por el que se decantó con un vestido negro con transparencias y pequeñas estrellas bordadas en la falda.

La asturiana, que tiene 50 años, está espléndida y centrada en su nueva faceta que tiene que ver con la comunicación, pero no desde el punto de vista televisivo. Hace siete años, la comunicadora decidió arriesgar por un nuevo proyecto diferente a todo cuanto había hecho hasta entonces: cofundó una agencia de comunicación y se convirtió en toda una experta, tanto que, actualmente, es Directora de Comunicación y Relaciones Públicas del grupo que ayer organizaba los premios de la asociación de editores de revistas; de ahí su presencia en la fiesta.

Tal y como se publicó en 2011, Minerva tuvo que hacer frente a unos problemas de salud, de los que no quiso profundizar ante los microfónos de la prensa. Entonces, a lo único que aludió fue a que “hay veces que las hormonas te traicionan”, pero aseguraba ya estar “muy bien”.

Ha sido un verdadero placer reencontrarnos con su simpatía, se le nota feliz y orgullosa con su nueva carrera alejada de los focos. Hace tiempo que dejó de ser ‘la chica del tiempo’ para ser la ‘mujer de las relaciones públicas’.