Lo que iba a ser una operación rutinaria de extirpación de la vesícula se complicaba enormemente con el paso de los días con una infección en el hígado.Kiko Matamoros se está enfrentando a uno de los momentos más delicados de su estado de salud y aunque él mismo le resta importancia a lo sucedido avanzando que se encuentra bien, no ha evitado que sus compañeros se preocupen especialmente por él.

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"Estoy esperanzado porque he pasado buena noche y los análisis que me han hecho han sido muy positivos", explicaba a través de una conexión telefónica con 'Viva la vida'. Este lunes, el colaborador de 'Sálvame', que fue trasladado de hospital el pasado viernes para seguir con la recuperación, se realizará un TAC y será el resultado de esta prueba lo que adelante o no el tan ansiado alta: "Si todo va bien y los antibióticos comienzan a hacer efecto podré irme a casa el jueves o el viernes".

Kiko Matamoros
Gtres

Sin embargo, después de tantos días en el hospital ha sido imposible que Kiko no se haya parado a pensar en decenas de cosas pero si hay algo que no ha tenido en ningún momento ha sido miedo. Él mismo ha compartido que sus compañeras Mila Ximénez y Paz Padilla han estado muy pendientes en medio de sus respectivos problemas personales y le han escrito mensajes con lo que ha entendido que lo suyo es un mero bache que superará con éxito muy pronto. Aunque no ha querido desvelar el contenido de los mismos confesaba que le han servido mucho: "No he tenido miedo. Estos días he hablado con Paz Padilla y con Mila mucho y he llegado a la conclusión de que lo mío no es nada".

Pero si hay algo que Matamoros está llevando realmente mal es la inactividad, una falta de movimiento que ha provocado la pérdida de 10 kilos en apenas una semana: "La falta de actividad es lo que peor estoy llevando". Pero el colaborador no se queda ahí y ya está pensando en escaparse unos días a la playa en cuanto le den el alta: "aunque no sé si va a poder ser".

Sea como fuere, las noticias empiezan a ser esperanzadoras y esperamos que muy pronto abandone el hospital. ¡Mucho ánimo!