La polémica no descansa en el palacio de Buckingham. Nada más estallar la crisis que ha hecho temblar de nuevo a la familia real británica, Meghan Markle ha decidido poner tierra de por medio y volar de regreso a Canada, según ah publicado el periódico Daily Mail. La duquesa de Sussexse ha marchado junto al pequeño Archie, que se quedó en el país norteamericano junto a su niñera, mientras que su marido se ha quedado en Reino Unido.

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La duquesa de Sussex voló a Canadá tan solo unas horas después de que la pareja hiciera público su deseo de dejar su actual posición en la primera línea de la monarquía inglesa y ser económicamente independientes. Se espera, además, que el príncipe Harry regrese también a Canadá en los próximos días. Algo que todavía no ha hecho porque el compromiso oficial que tiene el próximo jueves 16 de enero no se ha suspendido.

Meghan Markle príncipe Harry

Mientras tanto, la reina Isabel II ya ha dispuesto un plan para intentar solucionar esta crisis. La monarca, que está furiosa con la decisión, habló este jueves 9 de enero con el príncipe Carlos y sus hijos, Guillermo y el propio Harry, para intentar consensuar una solución “en días y no semanas”. Tan complicado es el asunto que incluso puede que intervenga en la negociación la actual ministra de Interior, quien es la máxima responsable de la seguridad de la realeza. Todo ello después de que la casa real inglesa emitiera un comunicado en el que aseguraba que las conversaciones estaban en una “etapa temprana”.

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La intención de los duques de Sussex es renunciar al 5% de los gastos de su oficina que paga la casa real para así poder liberar su agenda y comenzar a trabajar por cuenta ajena en Canadá. Sin embargo, no quieren decir adiós a la paga del príncipe Carlos, quien sufraga el 95% de sus gastos, a la financiación pública de su seguridad y a la casa que les cedió la reina. Algo que está en peligro, ya que el príncipe Carlos ya ha amenazado con dejar de mantenerlos. Unos pasos que Meghan va a seguir desde Canadá, lejos de toda la polémica