MasterChef ha estrenado este lunes nueva temporada sin perder su esencia y con un guiño a su edición celebrity gracias a una de sus aspirantes: Mónica Bardem. La hija de Pilar Bardem ha sorprendido en televisión con una de sus facetas menos mediáticas, la de chef. Si bien ha coqueteado con la interpretación, muy en la línea de la familia de cinestas a la que pertenece, Mónica siempre ha sentido pasión por la cocina y ha sido propietaria de varios restaurantes en Madrid.

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Mónica ha desarrollado su plato ante la atenta mirada del jurado, Samantha Vallejo-Nágera, Pepe Rodríguez y Jordi Cruz, que han alucinado con el gran parecido físico a su madre. "Soy igual pero en morena, y tenemos la misma voz", ha dicho la aspirante. A su creación ha llamado "Isla Pablo", en honor a su hijo, "es mi tesoro", ha dicho. Una creación que ha generado dudas al jurado, así, y aunque no ha entrado directamente al concurso, sí que ha conseguido el delantal negro del programa. Por tanto tenía una nueva oportunidad para entrar en el programa en una prueba por equipos, en la que no ha tenido demasiada suerte y ha acabado siendo eliminada.

Mónica Bardem Masterchef

"Es mi momento", ha dicho Mónica Bardem, muy animada y agradecida por la oportunidad. El jurado le ha preguntado por qué ahora da este salto como chef, y la hermana de Carlos y Javier Bardem no se lo ha pensado dos veces: "Después de cuidar de mis hermanos cuando eran pequeños, trabajado y criar a mi hijo, es mi momento".

Mónica Bardem Masterchef

Mónica Bardem había expresado sus deseos de vivir esta experiencia a tope y ya ha adelantado que tiene absoluta maestría con "los guisos de cuchara y los asados", pero el paso por el talent culinario ha sido fugaz.