Después de la batalla de gritos y reproches en la que se convirtió el plató de 'Sálvame', Mila Ximénez y Lydia Lozano han vuelto a verse las caras. Y es que ambas acabaron fatal, después de que la primera revelara que su compañera llevaba "mucho tiempo" sin hablarle. Sus declaraciones en la última entrevista exclusiva que concedió a Lecturas le sentaron "muy mal" aLydia Lozano, que se llevó los reproches de sus compañeros por tomarse tan a pecho una situación que catalogaban como "una chorrada" para la que está cayendo. Lydia Lozano se se venía abajo, y entonces Mila Ximénez acababa explotando, llamándola "egocéntrica" y señalando que lleva "una mierda de vida".

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A pesar de las broncas que han venido protagonizando en directo, la audiencia y ellas mismas saben lo mucho que se quieren y este miércoles en plató han hecho las paces. Y lo han hecho emocionadas y sin poder contener las lágrimas.

Lydia Lozano ha confesado que después de su espectacular bronca del lunes, se fue muy afectada de plató. "No pude dormir", contaba a Jorge Javier entre lágrimas. Al día siguiente se arrepintió de lo sucedido y la llamó, porque Mila es su amiga y le importa todo lo que le pase, y más en la lucha contra el cáncer que está abordando con tanta valentía.

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A pesar de intentar hablar con la bloguera de Lecturas, no consiguió hablar con ella, situación que la llenó de angustia y ni su sobrina, que estaba con ella, pudo reconfortarla. Finalmente, optó por enviarle un mensaje de audio, que obtuvo respuesta, y fue el punto de partida de ambas colaboradoras para allanar el camino a la reconciliación. "Retomo tu idea de empezar de cero, porque llevamos veinte años juntas", contaba Mila al tomar el turno de palabra.

"Los 'pollos' en 'Sálvame' me afectan"

Tanto a Mila como a Lydia les está pasando una factura emocional brutal todo lo que están viviendo este año, y desahogarse en directo les ha venido muy bien no solo para reconocer el sufrimiento personal y el de cada una de ellas. "Ha sido un horror venir a trabajar y no hablarme con Mila. Venía muy triste y me he tenido que armar de valor. Soy supersensible, pero también estoy más sensible y los 'pollos' con alguien del curro me afectan mucho", confesaba Lozano.

Las navidades más difíciles de Mila

Por su parte, Mila ha reconocido que el hecho de que Lydia no la hablara le provocaba "mucha ansiedad" y necesitaba "que se arreglara el tema para bien o para mal, porque era muy incómodo". También que, debido a la "semana jodida" que había pasado le quedaban "muy pocas armas en cuanto a sensibilidad" para entender sus lágrimas y su postura. Con lágrimas corriendo por sus mejillas, Ximénez ha acabado afirmando que no tiene "fuerzas para tirar de nadie", y que las semanas que vienen se le atraviesan y la inundan de tristeza. "Tengo que armarme de muchísima fuerza, porque me toca afrontar una Navidad en la que no tengo a nadie, Alba y los niños están confinados. Sé que no despego el pie del acelerador, pero es que tengo un camino muy marcado y todo pasa por estar bien, pero pienso que llevo una bomba dentro del cuerpo y a veces cuesta trabajar. Por eso quiero disfrutar de los días que vengo y no quiero verte así", ha dicho finalmente Mila, más tranquila tras poner sobre la mesa todo lo que lleva dentro.