El estado de salud del marido de Lydia Lozano ha preocupado a todos. Tal y como adelantaba Lecturas, el arquitecto tenía que ser intervenido de una hernia y la colaboradora se encontraba muy inquieta. Pasar por un quirófano siempre es complicado, aunque la operación no revestía especial gravedad. Ahora, ya más tranquila, Lydia ha querido contar cómo se encuentra y si ha recibido o no el apoyo de sus compañeros…

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“Charly está bien, yo fatal”. Por si ya estaban los ánimos más calmados, Lydia Lozano volvía a preocupar con esta afirmación. La colaboradora, en principio más tranquila tras la intervención de su marido, se sentaba en su programa de nuevo. Muy agradecida con el equipo médico y de enfermería, aseguraba que su marido se encontraba mucho mejor pero que ahora era ella la que estaba peor.

“Lo de las curas lo llevo muy mal”, aseguraba. “Hacer una cura es una prueba de amor. La herida es grande y hay que drenar y yo no sé y me impresiona mucho”. Tan solo pensarlo, Lydia se ponía ya mala. La colaboradora no lleva bien lo de tener que ayudar a su marido con las consecuencias de la intervención y no ve el momento ya de pasar página. Eso sí, Lozano quería dejar muy claro que había recibido mensajes y apoyo de todos sus compañeros.

Kiko Hernández confesaba que había querido ir a verla al hospital pero que el programa había preferido que el reencuentro se hiciese en directo. Tanto el colaborador como todos los demás miembros de Sálvame se han volcado en Charly y en su compañera. Por suerte, todo ha ido estupendamente. ¡Qué bien!