Los hermanos Márquez, Gasol, Williams, ¿existen sagas ganadoras?

Marc Márquez y Álex Márquez

Por AMADEU GARCÍA

Los triunfos de Marc Márquez y su hermano pequeño, Álex, en MotoGP y Moto3, respectivamente, han vuelto a poner de actualidad un tema recurrente en el mundo del deporte: las sagas de vencedores. Los de Cervera no son, ni mucho menos, los únicos hermanos que han demostrado su valía practicando una disciplina deportiva concreta. Ahí están también Pau y Marc Gasol con el baloncesto, compitiendo en una liga tan exigente como es la NBA y viviendo desde la pista los mejores momentos de la selección española; los daneses Michael y Brian Laudrup con el fútbol, con la Juventus, el Barça y el Madrid en el currículum del primero y la Fiorentina y el Milan en el del segundo, puntales de la Dinamarca que brilló en la Eurocopa de 1992 y campeones de europa con los azulgrana y los rossoneri, respectivamente; o las hermanas Venus y Serena Williams, auténticos referentes del tenis femenino. Y aún hay muchos otros nombres que, para no alargar demasiado la lista, debemos dejar en el tintero.

¿Hay algo en los genes de estos hermanos que les ayude a la hora de brillar en sus correspondientes disciplinas deportivas? En parte, eso parece. “Es muy posible que sí. El rendimiento deportivo tiene un componente genético muy importante. En el caso de las motos, por ejemplo, los reflejos que se necesitan para pilotar a altas velocidades tienen ese componente. Aunque es difícil de cuantificar, como todas las características del comportamiento, como referencia se podría situar entre un 40 y un 60%. Acostumbran a oscilar por ahí”, explica el doctor David Bueno, profesor de genética de la Universitat de Barcelona.

Ahora bien, además de talento natural, por así decirlo, hacen falta otras cosas. No basta con tener predisposición. “Del entrenamiento es de donde procedería el otro porcentaje. Son los factores ambientales, tal y como los llamamos los genetistas. Puede ser que potencien esas características o que, al final, no dejen que se manifiesten. Tener un entorno familiar que colabore en esta potenciación, como ocurre en el caso de los hermanos Márquez, hace que, con todo el cariño, acaben surgiendo unos auténticos monstruos como son ellos dos, con esa gran capacidad para anticiparse y encontrar el hueco para adelantar cuando necesitan hacerlo”, apunta el doctor Bueno.

Siempre se ha hablado, y mucho, de la tradicional competitividad entre hermanos. A nadie le gusta perder, desde luego. Y, si tienes al “enemigo”, por así decirlo, en casa, quizás, sólo quizás, la competencia puede ser incluso más fiera. O no. En opinión del doctor, las generalizaciones no resultan pertinentes: “Entre hermanos puede pasar cualquier cosa. Puede ser que se establezca una fuerte competencia entre ellos, en la que el mayor se esfuerza para que el pequeño no lo atrape y el pequeño lo haga para superar al mayor, a veces estableciéndose también una gran colaboración entre ellos, o puede ser que no compitan tanto y también se vaya produciendo una potenciación recíproca de sus cualidades. Si uno inicia una vía, el otro se adapta a ella, y ambos cuentan con los mismos factores ambientales, tiene mucha lógica que puedan conseguir grandes cosas”.

En la mayoría de las ocasiones, aparentemente es el hermano mayor el que tiene un mayor brillo, como en el caso de los hermanos Laudrup, con Michael al frente, los Gasol, con Pau y, al menos por el momento, los Márquez, con Marc como doble campeón mundial de MotoGP y campeón también de Moto2 y 125, a pesar de que sólo tiene 21 años. Pero no siempre el mayor manda sobre el pequeño. En el caso de las hermanas Williams, si bien la primera que llegó a encaramarse al número uno del ránking mundial fue la mayor, Venus, ha sido la pequeña, Serena, la que se ha establecido por más tiempo en ese puesto de preeminencia. Un puesto que, a día de hoy, también ocupa. ¿Cómo podría explicarse este hecho?

“Si el que destaca más el pequeño, puede ser bien que por factores genéticos o que por aprendizaje ha podido desarrollar más sus habilidades. Si es al revés, puede deberse a lo que denominamos barrera psicológica. En este caso, hablamos de un freno que puede aparecer en cualquier profesión, no sólo en el deporte. Si tu hermano mayor destaca mucho y tú lo admiras mucho en lo que hace, puede ser que te acabes poniendo tú mismo esta barrera. Volvemos a lo mismo, todo es una suma de factores. También puede ser al contrario, que el pequeño esté más estimulado, más motivado”, señala el doctor Bueno.

Por el momento, en el caso de los Márquez, Marc ha abierto el camino y lleva la voz cantante. En los próximos años, veremos qué tiene que decir su hermano Álex al respecto.