Un año más, las calles se llenan de banderas, de libros y de rosas y muchos son los autores que se reúnen en la capital catalana para vivir de primera mano la fiesta de los enamorados y de la cultura.

A pesar de que este año ha caído en domingo –Sant Jordi, pese a ser el patrón, es laborable en Catalunya–, los libreros han sacado sus paradas a la calle y se han montado las casetas para que los autores firmen sus libros a los lectores.

Y como cada vez son más los famosos que sacan libro, no se pierden la cita anual con esta fiesta de la cultura. Atender a sus seguidores durante toda la jornada, que puede extenderse desde las 9 de la mañana hasta las 8 de la tarde, es sin duda agotador, pero todos acaban reconociendo que merece la pena.