Ya lo decía Isa Pantoja a su llegada a Barajas: “Estamos todos muy nerviosos”. Se nota. Y tras escuchar lo que su hermano, Kiko Rivera, respondió a un compañero de la prensa, que lo llamó para contrastar una información, más nervioso nos lo imaginamos.

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Las últimas horas de solteros de estos novios están teniendo los clásicos preparativos que se dejan para el día de antes del enlace o para la mañana del ‘sí, quiero’, pero, además, incluye una tensión más que palpable. ¿Qué le pasa a Kiko? ¿Por qué se encuentra tan molesto? Estos instantes deberían ser para disfrutar, y tiene que comprender que, al ser una figura pública quien se lucra con esto, la prensa va a querer contactarte. Eso es así. Ayer, un periodista del programa ‘Sálvame’ lo llamó y recibió por su parte comentarios de lo más despectivos. Le dedicó un “muerto de hambre” que dejó helado a su interlocutor al escuchar semejante descalificación al tratar de hacer su trabajo. Después el hijo de Pantoja tuvo la oportunidad de pedir perdón, pero no lo hizo, y ante los micros del mismo programa solo soltó un “pfff” de hartazgo. Ay Kiko, si nosotros te tuviéramos que dedicar una onomatopeya después de este comportamiento…

La tarde de ayer, además de estar regada por estos desencuentros, la dedicaron los novios a llevar sus trajes a la finca en la que se casarán. Desde anoche reposan en las respectivas habitaciones en las que se prepararán los looks de cada uno. Además, Kiko acudió a hacerse un retoquito facial. Lo más probable es que fuera a un centro de belleza a que dieran forma a sus cejas para que estas enmarcaran bien su mirada de enamorado... También se hizo la manicura, imaginamos para que la alianza de casado destaque aún más.

Por la noche, Kiko quedó con algunos invitados que venían de fuera y se han desplazado a Sevilla para la boda. Juntos cenaron y brindaron por la boda que se celebraría al próximo día.

Irene también pasó su último día como soltera haciéndose tratamientos de belleza, y estuvo con sus amigas más intimas.