Este martes, el turno de definiciones caía en Mila Ximénez. La colaboradora, que no está llevando nada bien el confinamiento, aceptó con valentía la opinión de sus compañeros que en su mayoría la definían como soberbia, buena profesional y con muy mala leche, sin embargo, fue ver en pantalla a su compañero Kiko Hernándezy se derrumbaba: "se me ha ido la fortaleza. Le echo mucho de menos".

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Al escuchar la complicada situación en la que se encuentra Mila, que está viviendo este encierro completamente sola y atemorizada, Kiko ha reconocido que él también echa mucho de menos esa normalidad de la que se queja en muchas ocasiones de ahí que quiera dar un cambio radical a su vida: "Yo tengo los mismos pensamientos que tú (Mila) pero yo tengo la suerte de tener a mi familia en casa. Si estuviera solo lo estaría pasando muy mal".

Kiko Hernández y Mila Ximénez

Sin embargo, ha echado mano del optimismo y afirma que cada día que se levanta su pensamiento no es otro que "es un día menos para que todo vuelva a la normalidad y que cuando volvamos a estar todos juntos lo vamos a valorar mucho más". El colaborador ha explicado que no le cabe duda que van a disfrutar aún más de los pequeños detalles. Tanto así que está dispuesto a cambiar su actitud: "Siempre me decíais que yo no salgo nunca, que no me voy con los compañeros…a partir de ahora lo voy a hacer todo porque con esto he comprobado que en 'chas' te lo quitan todo".

Kiko Hernández es padre de mellizas, Abril y Jimena, que acaban de cumplir tres años. El colaborador ha asumido su responsabilidad hacia ellas, pero también hacia los más vulnerables a la Covid-19. Por ello, desde el pasado 6 de marzo, "la última vez que fui a plató", decidía no volver a salir de casa. Pero como en todo, siempre hay un lado positivo y es que esta situación le está llevando a disfrutar al máximo de las pequeñas: "Este tiempo me está viniendo muy bien con ellas porque no habíamos pasado tanto tiempo juntos nunca antes".