Ana Obregón anunciaba con ánimo su inminente reaparición en televisión después de la muerte de su hijo Álex Lequio el pasado mes de mayo. Un paso al frente en el que ha sido el peor año de su vida, un regreso al trabajo por todo lo alto para ponerse al frente de las Campanadas de TVE en compañía de Anne Igartiburu: "Me emociona despedir este año tan difícil para España y para mi , de esa forma espero poder agradecer el gran apoyo y cariño que he recibido", escribía.

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La intención de Ana Obregón es empezar el 2021 con la fuerza suficiente como para seguir el estigma de su hijo Álex: "Se que tú me darás las fuerzas que no tengo con tu ejemplo de lucha y tu amor". Pero aunque públicamente se muestre algo más fuerte que en meses anteriores la situación real de la actriz solo la conocen sus más allegados. Ha sido su hermano Javier, que asistía al funeral del empresario Carlos Catalán, quien desvelaba el estado de ánimo REAL de su hermana y es que muchas veces las apariencias engañan.... ¡Dale al PLAY!

Mientras ese día llega, Ana Obregón disfruta de un retiro más que necesario en un enclave paradisíaco rodeada de naturaleza y de su afición a la meditación, una práctica que le está ayudando a encontrarse consigo misma y sobrellevar de la mejor manera posible esa pérdida tan dolorosa como la de un hijo. Pero si algo tiene claro la actriz es que no está sola, sus hermanas no le han soltado la mano ni un instante, algo que agradece desde el alma: "Si algún día vuelvo a vivir será por ti", sentenciaba con dolor a la par que anunciaba que está trabajando en crear una fundación en honor a su hijo que tal y como ella ha indicado tendrá como objetivo la investigación del cáncer.