Emma García siempre se ha caracterizado por ser una mujer formal, cauta y reservada con todo lo que tenga que ver con su vida privada. Sin embargo, desde que aterrizase en el programa 'Viva la vida' hace más de un año de vez en cuando revela algún detalle sobre su día a día que no pasa desapercibido para nadie.

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Este sábado, los colaboradores hablaban de cómo están llevando la abstinencia sexual. Mientras Suso, que está pasando el encierro solo en Madrid, reconocía que no tiene ningún tipo de apetito, la presentadora se tiró a la piscina y explicó cómo ha cambiado su día a día desde que comenzó el estado de alarma: "Los primeros días estaba tan preocupada (por el coronavirus) que no tenía ganas", explicaba con toda la naturalidad del mundo.

Sin embargo, parece que las cosas han cambiado y actualmente está más que satisfecha: "Ahora ha llegado un momento que me he venido arriba", bromeaba a la vez que reconocía que cuando llega de trabajar sigue unas normas para evitar contagiar a su marido y su hija: "Llego a casa y me despeloto...No me tocan mucho, me mandan directamente a la ducha", aseguraba con un toque de humor.

Emma García

La periodista vasca está pasando el 'encierro' en Madrid donde intenta entretenerse gracias a la lectura, la música y sobre todo, disfrutar del tiempo junto a su hija Uxue, quien se está convirtiendo en todo un ejemplo para ella. Esto no quita que Emma tenga la mitad de su corazón en San Sebastián, ciudad donde residen sus padres y el resto de su familia. Hace unas semanas, agradecía públicamente a una vecina estar al tanto de las necesidades de sus progenitores: "Para mí es muy importante", explicaba visiblemente emocionada.