Tamara Falcó se pondrá al frente del marquesado de Griñón. Ha sido el gran regalo que le ha dejado su querido y recordado padre, Carlos Falcó, en sus últimas voluntades. La hija de Isabel Preysler ha confirmado la noticia, que adelantaban este martes por la tarde el diario ABC y la revista Hola. En su perfil de Instagram, Tamara ha compartido varias imágenes y ha agradecido el gesto de su padre, eso sí dejándole claro que no es este título lo más importante que le ha dejado.

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"Gracias Papi por dejarme el legado más bonito que se le puede dejar a una hija: tu amor", ha escrito Tamara junto a varias fotografías en las que aparece con el libro 'Entender de vino' del aristócrata. Esta decisión inesperada de Carlos Falcó, que dejó dispuesta en vida, evidencia la pasión del marqués por su hija, fruto de su relación con Isabel Preysler. Carlos Falcó siempre guardó especial cariño a este título nobiliario, con el que dio nombre a sus vinos.

Carlos Falcó falleció el pasado 20 de marzo a los 83 años en la Fundación Jiménez Díaz, donde llevaba varios días ingresado tras dar positivo en coronavirus. Apenas unas horas antes, su hija Tamara Falcó le dedicaba unas tiernas palabras por el Día del Padre. Lecturas ofreció en exclusiva las desgarradoras imágenes del difícil y sobrio último adiós de Tamara y sus hermanos mayores a su padre, el marqués de Griñón.

El marqués de Griñón dejó viuda a Esther Doña, que por el momento sigue instalada en El Rincón, el palacio que es la joya de la herencia del aristócrata, en la que también figuran la finca Casa de Vacas, en Toledo, una parte del palacio de Mirabel, en Plasencia, y su negocio de vino y aceite. El testamento, según ha adelantado ABC, se abrió hace unos días y sus cinco hijos han quedado "conformes" con las voluntades de su padre.