Una traición ha hecho que Mila Ximénez termine en la cuerda floja. Un revés, eso sí, que ha servido para poner, de nuevo, las cartas sobre la mesa. Si pensábamos que con la salida de Hugo Castejón quedaba vacante el puesto de villano de la edición, Kiko Jiménez ha hecho méritos rápidamente para ganarse el título. ¿El primero? Subir a la colaboradora de ‘Sálvame’ a la palestra sin tener en cuenta la confianza y el cariño que Mila había depositado en él. Por delante, un duelo que la medirá con Dinio y del que, sin duda, debe salir vencedora y reforzada. ¡Nos queda Mila para rato!

Artículo relacionado

Con una gatera y acompañada del Cejas, así llegaba Mila Ximénez a su edición de ‘GH VIP’. La colaboradora había dado el paso con mucha energía y también nervios ante lo que se iba a encontrar. No hacía mal en desconfiar, que las cosas en Guadalix nunca son como parecen. Una casa cerrada, unos concursantes desatados -¿quién puede vivir tranquilo con Hugo Castejón?- y un ánimo que hacía que Mila se viniese abajo en los primeros días. La situación no se lo ponía fácil pero si algo ha dejado claro la colaboradora es que con ella no puede nadie.

Mila se enfrenta, de rebote, a su primera nominación. Y todo por la traición de dos de las personas que consideraba intocables en el concurso. ¡Por si no tenía bastante! Un revés del destino para el que, eso sí, se encuentra perfectamente preparada y del que no va a dejar pasar nada. Tras la marcha de Hugo y la llevada de la ‘paz’ a la casa, toca el momento de disfrutar del reality y demostrar la valía de cada uno.

El alma de la casa

Puede que, hasta ahora, el conflicto con Hugo haya marcado todos los movimientos en Guadalix pero las cosas han cambiado radicalmente. En cuanto el cantante salió por la puerta, las relaciones dentro del reality ya no son las mismas. Y aunque le pese, todas las miradas han terminado puestas en Mila. La colaboradora tiene carácter, cordura y sinceridad y sabe manejarse en ambientes complicados. Y eso, sin duda, es una cualidad muy necesaria.

Mila ha logrado destapar a Kiko Jiménez, limar asperezas con Adara y darle vidilla a la casa y todo en el mismo movimiento. Una convivencia como la de GH VIP necesita un pilar que remueva al resto de concursantes y, por lo que llevamos de programa, no parece que Irene o el Cejas vayan a tener ese perfil. Incluso Alba Carrillo todavía se encuentra en un terreno algo discreto para lo que suele ser habitual.

Necesitamos diversión

Las primeras semanas de 'GH VIP' han estado marcadas fundamentalmente por el mal rollo. Pero un mal rollo que ha hecho no pudiesen aparecer tramas más allá de los conflictos con Hugo y el trío del búnker. ¿No va siendo hora ya de relajar el ambiente? Momentos como el de Mila disfrazada de gallina en el confesionario gritando lo feliz que le había hecho la salida de Castejón empiezan a ser muy necesarios en la casa. 'Gran Hermano' es polémica, sí, pero también momentazos.

Mucha guerra que dar

Ya lo dejó claro en 'Supervivientes' y ha repetido en 'GH VIP'. Mila vive los realities con intensidad y sin pensar en nada más. La colaboradora no tiene estrategia, se sincera con todos y no tiene miedo ni a enfrentamientos ni a tácticas ajenas y es ese el gran secreto de triunfar en un concurso. El público premia a los concursantes naturales y sin tapujos -basta con ver la salida de Hugo para darse cuenta de que el artificio tiene las patas muy cortas-. ¿Nos vamos a quedar sin los arranques de Mila? Por el bien de todos, Mila debe quedarse.