Kiko Rivera e Irene Rosales se han convertido en una de las parejas más queridas de ‘GH DÚO’. El fichaje del matrimonio por el reality sorprendió a todos. Ellos, desde el primer momento, fueron muy transparente y dejaron claro que entraban a ‘GH DÚO’ por dinero. La adicción de Kiko Rivera a las drogas y su despilfarro a causa de sus excesos dejaron a la pareja en una situación económica muy complicada.

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Irene Rosales se ha sincerado con Carolina Sobe y ha hablado con ella de los apuros económicos del matrimonio. “Yo he tenido que dar este paso sí o sí de tener que entrar porque no me quedaba otra. Yo estoy empezando desde cero en todos los aspectos”, contaba la mujer de Kiko Rivera a su compañera.

Dar el paso de entrar a ‘GH DÚO’ no fue fácil para Irene, que tuvo que explicar a su familia por qué ella, que siempre se había mantenido discreta, iba a participar en un reality: “Yo tuve que sentarme a hablar con mi madre y decirle que no me quedaba otra. Le dije que o daba ese pasito o arruinaba mi vida y de la de mis hijas por las deudas de Hacienda”.

La esposa de Kiko Rivera ha contado que trabajaba en un bar donde solo ganaba 6 euros la hora. “Yo cuando empecé con Kiko estaba trabajando en un bar y ganaba 6 euros la hora. Hay días que te ganas 50, otro día 70 y otro día 80 con suerte”, ha explicado Irene. La concursante ha asegurado que ha habido meses que en casa del matrimonio solo han entrado 300 euros de ingresos y han tenido que pedir ayuda a la familia.

En su conversación con Carolina Sobe, la esposa de Kiko Rivera ha confesado que han tenido que apretarse mucho el cinturón para sobrellevar los apuros económicos. “Ibamos a cenar a un sitio y pensaba que lo que estaba costando esa cena es lo que me cuesta a mí el día trabajar”, ha contado Irene. La mujer de Kiko ha expresado que su marido, a quien ella tenía que hacer ver los gastos que había que pagar, es consciente de que ha malgastado mucho dinero.