Desde que el pasado 5 de mayo abandonara voluntariamente las instalaciones del hospital Francisco de Asís (Madrid) bajo un total secretismo, no sabíamos nada del estado de Mila Ximénez. La colaboradora de 'Sálvame' se sometía el paso 3 de mayo a una operación estética para rejuvenecer su rostro. Según informa Vanitatis, Mila abandonó el hospital ocultando los signos de la operación bajo una enorme pamela y unas gafas de sol y descansa ya en su casa. En la tarde del lunes 8 de mayo, María Patiño se convertía en la portavoz de Mila y daba nuevos detalles de cómo estaba yendo el postoperatorio. La periodista confirmó que se encontraba bien y que su amiga se estaba recuperando favorablemente.

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Tanto ella como Chelo García-Cortés fueron a verla al hospital el mismo día en que entró a quirófano, pero decidieron no contar nada al respecto. Imaginamos que el rostro de Mila aún estaba afectado por la interveción. Pero María ya anunciaba esta semana que, aunque no la había visto, Mila ya se comunicaba con ellos y que los ánimos no los podía tener más arriba. Definitivamente, la operación había sido todo un éxito y, muy elocuentemente, Patiño declaraba que cuando se incorpore al trabajo la compañera que van a tener va a tener un aspecto tan juvenil como el de "una adolescente. "Yo no la he visto, pero ya manda mensajes. Está muy contenta con la evolución, porque no le está doliendo. El médico está encantado. Creo que viene una adolescente a nuestras vidas", pronunciaba con felicidad por su amiga.