Para la boda de su por entonces grandísimo amigo, Toño Sanchís, Belén Esteban no quiso escatimar en gastos. Ella les prometió a Lorena y a él un estupendo regalo que consistía en pagarles la luna de miel. El problema vino cuando los planes de los recién casados se fueron de madre del presupuesto original…

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Cuando tuvo lugar la boda, allá por el 2012, para Belén Toño era mucho más que un amigo, era un hermano. Le tenía presente en su testamento en el caso de que a ella le ocurriese algo y tenía su total confianza. Por tanto, una relación tan estrecha tenía que traducirse en un regalo a la altura. Belén, generosa, dijo a los novios que no se preocuparan por el viaje tras darse el ‘sí, quiero’, que ella correría con los gastos.

“Cuando yo le pago la luna de miel”, contó Belén en ‘Sálvame diario’, “pensé que iban a ser 3.000 euros”. La que vive en Paracuellos, estaba conforme pagando esa cifra para el viaje, pero cuál fue su sorpresa cuando, al final, se quintuplicó el presupuesto original. “Fueron 15.000 euros. Y cuando me enteré, lo flipé”.

A la celebración, Belén acudió con Fran Álvarez y su hija. La niña Andrea había crecido con Sanchís en casa, y era una figura importante, por eso no es de extrañar que cuando estalló el escándalo en 2015 ella sintiera una profunda decepción por el hombre que debía cuidarla si faltaba su madre.