Rocío Carrasco ha relatado en 'Dejándonos la piel', el episodio número 11 de 'Rocío, contar la verdad para seguir viva', toda la pesadilla que vivió por culpa de los litigios y procesos judiciales con Antonio David Flores entre diciembre de 2016 y agosto del 2019. En el episodio hemos podido escuchar el desgarrador testimonio de la madre de Rocío Flores ante el juez tras la denuncia que puso contra el padre de sus hijos por lesiones psicológicas.

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Llorando y hundida, Rocío Carrasco contaba al juez que estaba en tratamiento psicológico desde hace cinco años, desde el 2011. "He escuchado todo tipo de barbaridades, de infidelidades, de mala madre, de que he abandonado a mis hijos... Mis hijos ya no están pero no cesa, esto va a más, no tiene final y yo ya no puedo más", se le escucha decir a la madre de Rocío Flores, desgarrada, en estas declaraciones.

Rocío Carrasco cuenta que Antonio David ha sido capaz de arrastrar a su hija a pegarle "una paliza". "No me deja vivir. Además de tenerme así durante 17 años, ha puesto a mis hijos en mi contra", dice desconsolada al juez, al que además explicó que no se puso en tratamiento psicológico y psiquiátrico antes porque temía que Antonio David se agarrara a ello y "lo usara como arma" para arrebatarle a sus hijos.

"No consiente que viva. Cada vez que este señor habla el psiquiatra me tiene que subir la medicación. No duermo ni con pastillas. Este señor ha conseguido que mis hijos me odien, me ha privado del amor, el respeto y la confianza de mis hijos. De forma privada y pública", se le escucha decir a Rocío Carrasco en el tribunal, hundida y con la voz quebrada. A lo que añadió: "Me da vergüenza salir a la calle, me desmerece como persona y mujer. Me coarta y me mutila". Unas palabras que ponen los pelos de punta.