Irene Rosales ha tenido que hacer frente a uno de los días más duros de su vida después de que su madre, Mayte Vázquez, falleciera este pasado jueves 6 de febrero en la localidad sevillana de Castilleja de la Cuesta. Una larga lucha contra la enfermedad hacía que tanto la propia Irene como toda su familia estuviese muy pendiente de ella durante los últimos y complicados meses...

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La pérdida de la madre de Irene Rosales ha supuesto un durísimo golpe para todos. La propia Irene había dejado entrever que las cosas no iban bien en su casa desde hacía unos meses pero nadie imaginaba este terrible desenlace. Es más, la mujer de Kiko Rivera apenas ha contado el calvario que estaba sufriendo en casa.

Pese a la entereza y el silencio con el que se ha escudado a lo largo de estas semanas, Irene no pudo evitar venirse abajo. Fue el pasado 29 de diciembre cuando la mujer de Kiko Rivera se rompió en directo. La colaboradora de ‘Viva la vida’ no podía evitar las lágrimas después de que Emma García le preguntara si le pasaba algo. Entonces, la Sevilla quiso dejar claro que estaban siendo unas fechas “complicadas” para toda su familia.

Irene Rosales

“Está todo bien, pero no estamos pasando una buena situación de salud en mi familia”, afirmaba entonces entre lágrimas la colaboradora. “Yo intento perderme todas las celebraciones que puedo. Ahora mismo en mi casa hay una situación familiar complicada y prefiero estar en mi casa”, afirmaba, en clara referencia a sus ausencia en la celebración de Navidad en Cantora.

Lo que nadie sabía entonces es que Irene Rosales no solo estaba teniendo que hacer frente a los problemas de salud de su padre, sino también a los de su madre, quien estaba muy enferma. Por ello, no es de extrañar que lo único que le pidiera al 2020 la mujer de Kiko Rivera fuera salud.

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Unos meses en los que Irene se ha entregado en cuerpo y alma a su familia y ha contado con el apoyo incondicional de Kiko Rivera. “La persona que más me está apoyando y que más está a mi lado es mi marido. Ahora mismo Kiko es mis manos y mis pies”, afirmó hace unas semanas, cuando se rumoreó sobre un posible distanciamiento de la pareja. Nada más lejos de la realidad. Kiko e Irene están más unidos que nunca en este duro momento.