El pasado febrero, ‘Cámbiame’ quiso dar un golpe de efecto sorprendiendo a la audiencia con un contenido renovado pero los únicos que se sorprendieron fueron ellos. Pocos entendieron las novedades del programa de transformaciones, que cada día se reinventaba en uno diferente sin seguir ninguna pauta, lo que se convertía en un desafío para el telespectador que, abrumado, terminaba por no entender nada. Esto se ha traducido en malos datos de share y la decisión de la cadena de cancelar el programa. Una sentencia de muerte con fecha fijada para el viernes 13 de abril.

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La noticia de la cancelación, que ha sido confirmada por algunos de los estilistas, ha supuesto un verdadero jarro de agua fría pues estos profesionales de la moda se habían entregado en cuerpo y alma a que la nueva versión del programa resultara tan exitosa como aquella con la que arrancaron sus emisiones en 2015. Pero mucho ha llovido desde entonces, y no solo se ha fracturado el triunfo del espacio, sino también la amistad entre los ‘coaches’. Pelayo y Natalia no se hablan, de hecho ella ya no le sigue en redes (el ‘hasta nunqui’ versión 2.0), el asturiano tampoco se lleva con Cristina, y el pasado viernes vivieron su undécimo enfrentamiento televisado a causa de unos piercings.

Con la tensión disparada desde los asientos de los expertos en moda, las últimas semanas serán especialmente difíciles. Cuando la amistad está rota y el trabajo ya no les unirá más, puede que ‘Cámbiame’ se convierta en el campo de batalla definitivo. Que saquen la artillería pesada y desempolven el ‘print’ militar, la guerra será especialmente dura en el adiós del programa.