Hace unos días Sofía de Suecia se convertía en toda una heroína al anunciarse desde la Casa Real que comenzaba a trabajar en hospital Sophiahemmet de Estocolmo, dentro del equipo de apoyo a enfermería.

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La esposa del príncipe Carlos Felipe, presidenta honoraria de este centro médico, realizaba días antes un curso intensivo con el objetivo de poder servir de ayuda en estos tiempos de crisis tan complicados.

Sofía de Suecia
Gtres

En su primer día como voluntaria, la princesa se realizaba unas fotos junto a su nuevo equipo, en las que pasó desapercibido un detalle que dejaba en evidencia el pequeño retoque estético que la royal se ha realizado recientemente, y que explica el porqué del eterno peinado que luce en ocasiones especiales.

En el lateral derecho de su rostro, la princesa tenía dos lunares muy gruesos por los cuales no solía despejarse el cabello de la cara. Ahora, con el uniforme de enfermería y el pelo recogido en una coleta, se ha podido ver que estas pequeñas protuberancias en su piel han desaparecido.

Sofía de Suecia
Gtres

Estos abultados lunares, que se califican como nevus melanocíticos intradérmicos en el lenguaje médico, son más antiestéticos que problemáticos, y pueden extirparse sin mayor complicación. Esto explica que su eliminación se trata de un retoque más físico que necesario, quizá por la molestia de la princesa a la hora de peinarse o colocar su cabello.

La indudable belleza de la princesa Sofía se ha ido puliendo año tras año desde su entrada en la Casa Real sueca. Gracias a Tina Tornqvist, la estilista que le "prestó" su cuñada Victoria, la royal ha conseguido mejorar considerablemente su imagen, aclarando su cabello y suavizando un maquillaje que, durante sus primeros meses como pareja del príncipe Carlos Felipe, resultaba exagerado e inapropiado. En su armario también predominan los modelos más discretos y neutros, con lo suele enfrentarse a sus apariciones y actos públicos dejando claro que su estilo ha mejorado con crecer.