El príncipe Harry sorprendió a todos, también a su abuela Isabel II, cuando anunció su noviazgo y su posterior compromiso con Meghan Markle. Que una actriz de Estados Unidos y divorciada fuera la mujer que iba a entrar en la familia real británicano sentó bien a la mayoría de miembros de los Windsor. A la reina de Inglaterra en un principio le costó asimilar la noticia. Pero conforme pasó el tiempo, acogió a Meghan de la mejor forma e hizo muchas excepciones con ella que no había hecho con ninguna otra mujer llegada a la realeza británica.

Artículo relacionado

Antes de que se casara con el príncipe Harry permitió que pasara la Navidad con la familia, se llevó a Meghan a algunos actos oficiales y le hizo algunos regalos de lo más especiales. Tal era la predilección que la reina de Inglaterra mostraba por la duquesa de Sussex que quedó claro que entre Kate y Meghan, la preferida por la monarca era la recién llegada a la familia. Isabel II se encargó de enseñar a la exactriz todo lo que pudo sobre el protocolo y sobre la vida que le esperaría desde que se casara con el príncipe Harry. Y Meghan Markle en más de una ocasión tuvo palabras de admiración hacia la abuela de su marido. La duquesa de Sussex no dudó en decir en una entrevista que era todo un privilegio formar parte de la familia de una de las mujeres más influyentes del mundo.

Meghan Markle Isabel II

Pero ahora todo esto está roto. La relación entre ambas es muy tensa. Hay que remontarse a unos meses antes del anunció del ‘Megxit’ para comprobar cómo todo empezó a cambiar. Tras el nacimiento de Archie los duques de Sussex decidieron que el pequeño no perteneciera a la realeza. Durante las últimas vacaciones de verano Harry y Meghan no viajaron a pasar unos días de descanso junto a su abuela. Y en noviembre decidieron tomarse seis semanas de descanso dejando a un lado sus compromisos con la corona británica. La reina de Inglaterra no aceptó bien este cambio de actitud de Meghan y a la duquesa de Sussex le importaba más su bienestar que el pertenecer a la corona británica.

Meghan Markle Isabel II

El ‘Megxit’ ha sido la gota que ha colmado el vaso. Que Meghan se haya trasladado a Canadá y Harry se haya marchado con ella, que desde que se fueron la reina no haya tenido oportunidad de ver al pequeño Archie, que la duquesa de Sussex desafiara a la monarca en la polémica con el uso de la palabra ‘royal’ o que vaya a mantener reuniones privadas durante su estancia en Londres son algunas de las cuestiones que en las últimas semanas han tensado todavía más su relación. El próximo lunes 9 de marzo se podrá ver en público a estas dos mujeres y se podrá comprobar si hay o no tensión entre ellas en su reencuentro.