El palacio de Buckingham tiene un nuevo frente abierto. Además de las constantes disputas con Meghan Markle y el príncipe Harry, la familia real británica vive ahora un proceso interno que podría terminar en otra guerra entre sus miembros. Todo porque el príncipe Carlos, heredero a la corona, se niega a que su hermano Andrés herede el título del duque de Edimburgo tras la muerte de su padre el pasado abril, a pesar de que ese es su deseo y el de su madre, la reina Isabel II.

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Como viene siendo tradición en la familia real británica, el día de su boda con Sophie Rhys-Jones, Eduardo de Inglaterra y su mujer recibieron como parte del regalo de boda el título de condes de Wessex con la promesa de que una vez que Felipe de Edimburgo falleciera, sería el cuarto hijo de Isabel II quien recibiría el título. Sin embargo, esto podría no suceder porque el príncipe Carlos quiere quedarse con él.

Carlos Eduardo

Los príncipes Carlos y Eduardo durante el entierro del duque de Edimburgo

GTRES

Según ha publicado el diario The Times citando a fuentes cercanas al heredero británico, el título “no irá a parar a Eduardo”, ya que el príncipe Carlos, que lo ostenta de forma temporal, no tiene ninguna intención de dárselo. “El príncipe [Carlos] es hoy por hoy duque de Edimburgo y de él depende lo que suceda con el título”, ha explicado una de las fuentes, mientras que otras añade: “[El ducado de] Edimburgo no será para los Wessex en lo que al príncipe respecta”. Una decisión que, eso sí, no se tiene que tomar ya, sino que llegará cuando el título vuelva definitivamente a la corona, es decir, cuando Carlos ascienda al trono.

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El príncipe Carlos, por lo tanto, no tiene ninguna intención de que su hermano se quede el título que durante tantos años llevó su padre, el príncipe Felipe, a pesar de que este era su deseo y el de la mismísima reina Isabel II. Algo sobre lo que el propio Eduardo se mostraba escéptico el pasado junio: “Era buena idea en teoría hace años, cuando era una especia de sueño de mi padre... y por supuesto dependerá de si el príncipe de Gales, cuando se convierta en rey, quiere hacerlo. Así que habrá que esperar y verlo. Pero sí, sería todo un reto recibirlo”. Por el momento, eso sí, lo que parece haber abierto es una gran brecha entre hermanos que podría derivar en otra guerra dentro de los Windsor.